
Stephen Eustáquio anotó el único gol del partido en el minuto 90’+2, con un potente remate desde fuera del área tras un centro de Johnston que fue despejado al borde del área. El mediocampista canadiense controló el balón con el pecho y lo envió al ángulo inferior, dejando sin opciones al arquero, Ronwen Williams. Fue un tanto merecido para los canadienses, que dominaron las ocasiones a lo largo del encuentro.
El partido transcurrió con Canadá presionando y generando múltiples chances claras, especialmente en jugadas a balón parado y contragolpes, pero Sudáfrica se mostró sólida en defensa y frustró las llegadas rivales durante gran parte del duelo. Los Bafana Bafana tuvieron poca presencia ofensiva (bajo xG), priorizando bloquear y salir en transición, lo que llevó el encuentro a un tenso cierre.

La entrada de Alphonso Davies en la segunda mitad dio un impulso, pero el gol llegó en el descuento, evitando la prórroga. Canadá mereció la victoria por su mayor ambición y calidad en los metros finales.
En cuanto a la disciplina, Canadá cometió más faltas (alrededor de 11-16 según reportes) frente a unas 7-10 de Sudáfrica. Se mostraron dos tarjetas amarillas para los canadienses (N. Saliba en el 54’ y N. Sigur en el 67’), sin rojas para ninguno de los dos equipos. El árbitro João Pinheiro controló un partido intenso pero limpio en general.
Con este 1-0 histórico, Canadá logra su primera victoria en fase eliminatoria de un Mundial y avanza a octavos de final, donde enfrentará al ganador del cruce entre Países Bajos y Marruecos.
Los canadienses, como co-anfitriones, han superado la fase de grupos por primera vez y generan gran expectativa: se espera que compitan con garra y busquen llegar lo más lejos posible. Sudáfrica, eliminada, deja una imagen de esfuerzo defensivo pero queda fuera; se espera que el equipo africano se recomponga pensando en futuras competiciones, tras una participación digna pero sin el punch necesario en ataque.
Por Darian Castro