

En una emotiva ceremonia realizada la noche del viernes, la Unión de Ligas Independientes del cantón Quito, celebró sus 42 años de vida institucional, reafirmando su compromiso con el fortalecimiento del deporte en las comunidades.
El acto contó con la presencia del presidente de la UDLI, Franco Cabrera, quien destacó la importancia del trabajo conjunto entre las ligas barriales y parroquiales para promover el deporte como una herramienta de integración, formación y desarrollo social.

Durante la celebración asistieron presidentes, dirigentes y representantes de distintas ligas y clubes deportivos del cantón Quito, quienes compartieron una noche dedicada a reconocer la trayectoria de la institución y el esfuerzo de quienes, a lo largo de estas cuatro décadas, han contribuido al crecimiento del deporte comunitario.
En su intervención, el Lcdo. Franco Cabrera, agradeció el respaldo de los dirigentes y deportistas, resaltando que el trabajo en equipo ha permitido consolidar a la Federación como una organización representativa del deporte barrial y parroquial de la capital.
El presidente de la Federación Provincial de Ligas Barriales y Parroquiales de Pichincha, FEDEBYP, Galo Yánez, también destacó la función y actividad que realiza la UDLI para que miles de deportistas formen parte de la práctica deportiva. De igual manera, los presidentes de las demás organizaciones deportivas barriales se unieron a este saludo de aniversario.
La velada se desarrolló en un ambiente de confraternidad y reconocimiento, donde también se recordaron los principales logros alcanzados por la institución y se reflexionó sobre los desafíos que enfrenta para continuar impulsando espacios deportivos inclusivos para niños, jóvenes y adultos.
Con la conmemoración de su Cuadragésimo Segundo aniversario, la Unión de Ligas, reafirma su compromiso de seguir fortaleciendo las ligas barriales y parroquiales, promoviendo el deporte como una herramienta de integración, participación ciudadana y desarrollo para las comunidades del Distrito Metropolitano de Quito.
Por: Pulo Mitte Espinoza