Durante la campaña electoral que la vivimos horas atrás no se escuchó nada sobre la importancia del deporte en la sociedad ecuatoriana. Ofrecimientos a nivel político, económico, social, hasta cultural, pero del deporte con signos de interrogación. La cartera de Estado en esta área, se convirtió en espacio de campaña y direccionalidad política. De la propia planificación y acción deportiva no se reflejó nada. Deportistas que tienen que cumplir con el calendario de competencia a nivel internacional tuvieron dificultades para esta intervención.
Con estos antecedentes la situación es difícil, porque no hay una política clara sobre el deporte en sus diferentes manifestaciones: recreativo, formativo, alto rendimiento, escolar, estudiantil, universitario, más aún si se refleja los resultados en los Juegos Olímpicos que se desarrollaron recientemente, no se tuvo una destacada actuación solo nos conformamos con haber llegado a instancias de clasificación y nada para la disputa de medallas salvo honrosas excepciones.
El gobierno en su momento entregó importantes cifras económicas a los diferentes organismos deportivos nacionales, ¿cuáles son los resultados?, se desconoce, por ejemplo, las nuevas modalidades de Juegos Nacionales tienen criterios divididos, pero que no contribuyen a un verdadero desarrollo del deporte o del deportista como actor importante que requiere la mejor atención y apoyo.
Es necesario que las nuevas autoridades conozcan con claridad la situación actual del deporte nacional para poner una firma de cambio en beneficio del deportistas y no de intereses particulares, que haya una verdadera política deportiva, una planificación macro, una metodología actualizada, equipos multidisciplinario para el trabajo asertivo con los atletas, que no haya el conformismo de solo llegar a clasificar a un evento de gran importancia, sino de obtener la medalla dorada con los mejores resultados en el rendimiento deportivo.
2017-04-21 13:29:03