

Cuando pensamos en la dieta de las lagartijas de lava de Galápagos, imaginamos insectos nativos, pequeños vertebrados y restos de plantas. Pero un reciente estudio reveló un hallazgo sorprendente: más del 80% de su alimentación proviene de especies invasoras, específicamente hormigas introducidas.
Este descubrimiento fue liderado por Ignacio Moreno, de la carrera de Biología de la Universidad San Francisco de Quito, y publicado en la revista científica internacional Biological Invasions.
Un estudio pionero sobre la dieta de las lagartijas de lava
La investigación de Ignacio Moreno se basó en el análisis de 177 muestras de heces recolectadas de seis especies de lagartijas de lava en Galápagos. Tras meses de trabajo minucioso con un estereoscopio, identificó más de 7.000 tipos de alimentos consumidos, entre los que se incluyen insectos, pequeños vertebrados y material vegetal.
El dato más sorprendente fue que más del 90% de los alimentos ingeridos eran hormigas y, dentro de este grupo, el 80% correspondía a hormigas introducidas en el archipiélago, es decir, especies que no son endémicas de la región.
Este hallazgo plantea una pregunta clave: ¿Las lagartijas de lava se están beneficiando de esta nueva fuente de alimento o podría haber consecuencias ecológicas a largo plazo?
Un cambio drástico en la dieta en más de 100 años
Lo más impactante del estudio es que cambia por completo lo que se conocía sobre la alimentación de estas lagartijas. En 1912, hace más de un siglo, un estudio similar ni siquiera registró hormigas en su dieta.
Cuando pensamos en la dieta de las lagartijas de lava de Galápagos, imaginamos insectos nativos, pequeños vertebrados y restos de plantas. Pero un reciente estudio reveló un hallazgo sorprendente: más del 80% de su alimentación proviene de especies invasoras, específicamente hormigas introducidas.
Este descubrimiento fue liderado por Ignacio Moreno, de la carrera de Biología de la Universidad San Francisco de Quito, y publicado en la revista científica internacional Biological Invasions.
Un estudio pionero sobre la dieta de las lagartijas de lava
La investigación de Ignacio Moreno se basó en el análisis de 177 muestras de heces recolectadas de seis especies de lagartijas de lava en Galápagos. Tras meses de trabajo minucioso con un estereoscopio, identificó más de 7.000 tipos de alimentos consumidos, entre los que se incluyen insectos, pequeños vertebrados y material vegetal.
El dato más sorprendente fue que más del 90% de los alimentos ingeridos eran hormigas y, dentro de este grupo, el 80% correspondía a hormigas introducidas en el archipiélago, es decir, especies que no son endémicas de la región.
Este hallazgo plantea una pregunta clave: ¿Las lagartijas de lava se están beneficiando de esta nueva fuente de alimento o podría haber consecuencias ecológicas a largo plazo?
Un cambio drástico en la dieta en más de 100 años
Lo más impactante del estudio es que cambia por completo lo que se conocía sobre la alimentación de estas lagartijas. En 1912, hace más de un siglo, un estudio similar ni siquiera registró hormigas en su dieta.
Cuando pensamos en la dieta de las lagartijas de lava de Galápagos, imaginamos insectos nativos, pequeños vertebrados y restos de plantas. Pero un reciente estudio reveló un hallazgo sorprendente: más del 80% de su alimentación proviene de especies invasoras, específicamente hormigas introducidas.
Este descubrimiento fue liderado por Ignacio Moreno, de la carrera de Biología de la Universidad San Francisco de Quito, y publicado en la revista científica internacional Biological Invasions.
Un estudio pionero sobre la dieta de las lagartijas de lava
La investigación de Ignacio Moreno se basó en el análisis de 177 muestras de heces recolectadas de seis especies de lagartijas de lava en Galápagos. Tras meses de trabajo minucioso con un estereoscopio, identificó más de 7.000 tipos de alimentos consumidos, entre los que se incluyen insectos, pequeños vertebrados y material vegetal.
El dato más sorprendente fue que más del 90% de los alimentos ingeridos eran hormigas y, dentro de este grupo, el 80% correspondía a hormigas introducidas en el archipiélago, es decir, especies que no son endémicas de la región.
Este hallazgo plantea una pregunta clave: ¿Las lagartijas de lava se están beneficiando de esta nueva fuente de alimento o podría haber consecuencias ecológicas a largo plazo?
Un cambio drástico en la dieta en más de 100 años
Lo más impactante del estudio es que cambia por completo lo que se conocía sobre la alimentación de estas lagartijas. En 1912, hace más de un siglo, un estudio similar ni siquiera registró hormigas en su dieta.