

¡Un partidazo de Mundial! Alemania y Costa de Marfil protagonizaron una auténtica guerra futbolística, un duelo intenso, vibrante y lleno de emoción que se definió en el último suspiro.
Los “Elefantes” salieron sin miedo, jugando con intensidad, carácter y dejando claro que no serían un rival fácil. Durante gran parte del primer tiempo, Costa de Marfil fue superior, incomodando constantemente a una Alemania que no lograba asentarse.

El primer golpe llegó al minuto 30. Una gran jugada de Diomande por la banda izquierda terminó en un centro preciso al corazón del área que encontró a Franck Kessié, quien no perdonó y puso el 0-1, desatando la ilusión marfileña.
Alemania sintió el golpe, pero no cayó. En el segundo tiempo, con jerarquía y ese ADN competitivo que la caracteriza, salió decidida a cambiar la historia.
El empate llegó al minuto 68. Un centro perfecto de Nadiem Amiri encontró a Denis Undav, quien con determinación definió para poner el 1-1 y devolverle la vida al conjunto alemán.
A partir de ahí, el partido fue un ida y vuelta constante. Alemania empujaba con todo, mientras Costa de Marfil resistía con valentía, sosteniendo el resultado y apostando por el contraataque.
Cuando todo parecía indicar que el empate sería el resultado final, llegó el momento que define a los grandes equipos.
Minuto 94. Pase filtrado de Felix Nmecha y otra vez Denis Undav. El delantero apareció en el momento justo para marcar el 2-1 y desatar la locura total.
Alemania no solo ganó. Resistió, luchó y golpeó en el momento clave para quedarse con una victoria épica que la clasifica con paso perfecto tras dos triunfos en el Mundial.
Una noche de batalla, de sufrimiento y de gloria alemana.