
Debut ilusionante frente a Ghana (3-0): La Tricolor inició con firmeza. La victoria holgada con arco en cero ilusionó al país y otorgó un colchón clave en la diferencia de gol.

Ecuador llegó a irse al descanso con ventaja. Sin embargo, en el segundo tiempo decayó la intensidad física y táctica; Francia igualó rápidamente y terminó remontando el marcador en los minutos finales.
Errores defensivos y presión en el duelo decisivo frente a Corea del Sur (2-3): En la última fecha del grupo, la necesidad de asegurar la clasificación generó desatenciones en campo propio. Aunque Ecuador mostró capacidad de respuesta e intentó remontar, no logró asentarse defensivamente y cayó derrotado.
Factores estructurales y de madurez competitiva
Falta de manejo de los momentos de presión: En los duelos ante potencias continentales (Francia y Corea del Sur), el equipo tuvo tramos de buen juego pero careció de regularidad para sostener marcadores favorables.
Brecha en el ritmo internacional: A pesar del crecimiento del fútbol femenino ecuatoriano, la exigencia y la efectividad en torneos Mundiales perdonan muy poco los desaciertos colectivos en fase defensiva.
Balance final
A pesar de la eliminación en primera fase, la participación histórica dejó aspectos positivos: Ecuador logró su primera victoria en una cita mundialista de la categoría, marcó 7 goles en tres partidos y compitió mano a mano frente a selecciones de recorrido internacional.