

La Selección Ecuatoriana dio un paso firme en su preparación rumbo al Mundial tras imponerse ante Arabia Saudita en un amistoso que no solo dejó un resultado positivo, sino también señales claras de crecimiento y consolidación.
Más allá del marcador, el compromiso fue una prueba clave para ajustar detalles, corregir errores y seguir construyendo una identidad de juego. Y la Tri respondió. Supo sufrir en el arranque, cuando Arabia Saudita intentó imponer condiciones, pero con carácter y orden logró reponerse y tomar el control del partido.

El primer grito de gol llegó al minuto 34. Una jugada a balón parado ejecutada con precisión por John Yeboah encontró a Jackson Porozo, quien se elevó con autoridad para marcar de cabeza y encender la ilusión tricolor.
Desde ese momento, la Selección Ecuatoriana se adueñó del encuentro. Con intensidad, mejor circulación y mayor claridad en ataque, comenzó a mostrar una versión más sólida y convincente, reflejando el trabajo que viene realizando el cuerpo técnico.
En la segunda mitad, la Tri mantuvo su dominio y lo confirmó en el marcador. Al minuto 50, una presión asfixiante de la Selección Ecuatoriana forzó el error rival, permitiendo a Anthony Valencia recuperar el balón y definir para marcar el segundo tanto de la noche, reflejando la intensidad y el carácter del conjunto tricolor.
Cuando el partido parecía completamente controlado, Arabia Saudita logró descontar en el minuto 86 por medio de Sultan Mandash, poniendo un cierre algo más apretado al compromiso, aunque sin cambiar el desarrollo general del encuentro.
El duelo dejó muchas conclusiones importantes de cara a la cita mundialista, un equipo que sabe reaccionar, que compite, que empieza a encontrar su estilo y que se fortalece en lo colectivo. Aún hay aspectos por corregir, pero el camino es claro.
Este amistoso es parte de un proceso que alimenta la ilusión de todo un país. La Selección Ecuatoriana sigue afinando su juego, creciendo paso a paso y demostrando que está lista para competir.
La Tri gana, convence y empieza a ilusionar.
Por Ariel Paul Cadena Venegas