

Autora: Karol Romero
En una noche tensa en Lima, Ecuador escribió una nueva página en su historia futbolística: el empate 0-0 frente a Perú, sumado a la derrota de Venezuela 2-0 ante Uruguay, selló la clasificación de la Tri al Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
El Estadio Nacional fue escenario de un partido intenso y trabado. Ecuador, consciente de lo que se jugaba, salió con un planteamiento cauteloso, priorizando el orden defensivo y esperando una oportunidad para hacer daño de contragolpe. Sin embargo, el desarrollo del partido cambió radicalmente al minuto 75, cuando el mediocampista Alan Franco fue expulsado por doble amarilla tras una dudosa entrada en la mitad de la cancha.
La tarjeta roja obligó al técnico Sebastián Beccacece a reestructurar el equipo. Desde la banca el DT argentino también tuvo un rol clave reorganizando la estrategia en los últimos minutos. Ecuador se replegó con inteligencia, cerró los espacios y resistió los intentos de un Perú que, sin chances de clasificación, buscaba despedirse con una victoria en esta doble fecha.
El punto conseguido, desató celebraciones en el campo por sí solo, por la gran actuación del guardameta Gonzalo Valle. En Montevideo, Uruguay cumplió con su parte y venció 2-0 a Venezuela. Ese resultado terminó siendo determinante: con el empate en Lima y la caída vinotinto, Ecuador aseguró su boleto al Mundial con una jornada de Eliminatorias aún por disputarse.
La Tri logró la clasificación con una campaña marcada por la solidez defensiva, el crecimiento de una nueva generación de talentos y un cuerpo técnico que supo recomponer el rumbo tras un inicio irregular. Nombres como Moisés Caicedo, Piero Hincapié y William Pacho fueron pilares fundamentales de este proceso.
Con esta clasificación, Ecuador disputará su quinto Mundial en la historia (tras sus participaciones en 2002, 2006, 2014 y 2022). El reto ahora será consolidar al grupo, afinar el funcionamiento y llegar con el mejor nivel posible a la cita mundialista de 2026.