

Barcelona SC vivió una noche amarga en la Copa Libertadores tras perder 2-0 ante Universidad Católica de Chile, un resultado que sentenció su eliminación del torneo y también lo dejó sin opciones de acceder al repechaje para la Copa Sudamericana.
El cuadro torero, que llegaba obligado a ganar para sostener sus posibilidades de avanzar de fase, aseguró el último lugar de su grupo y cerró una campaña decepcionante, consiguiendo apenas 3 puntos de 15 posibles.

El partido se condicionó demasiado temprano para Barcelona. A los nueve minutos, Jhonnier Chalá fue expulsado por una entrada temeraria al jugador Montes, esto golpeó muy duro al equipo de César Farías y obligó a los amarillos a disputar casi todo el compromiso con un hombre menos.
Desde ese momento, el cuadro torero quedó replegado, perdió salida y pasó gran parte del primer tiempo intentando resistir los ataques de Universidad Católica de Chile. El empate al descanso se sostuvo por la falta de precisión del conjunto local y por las intervenciones del guardameta José Contreras.
Aunque la expulsión marcó el desarrollo del encuentro, Barcelona tampoco encontró argumentos para competir desde lo ofensivo. El equipo necesitaba ganar para seguir con vida, pero terminó con cero remates al arco, sin profundidad ni reacción en un partido que lo decidía todo. Los toreros apenas lograron sostenerse desde el orden defensivo por algunos tramos, pero nunca incomodaron realmente al rival ni encontraron caminos para cambiar el rumbo del encuentro.
La resistencia se rompió en el tramo final. Fernando Zampedri de Universidad Católica de Chile abrió el marcador a los 76 minutos, tras un córner que Barcelona no pudo defender, y volvió a aparecer a los 83 para sentenciar el 2-0 definitivo. Con la derrota en Chile, Barcelona confirma su eliminación de Copa Libertadores y el cierre de una campaña continental decepcionante, en la que el equipo amarillo quedó muy lejos de las exigencias de su historia y de sus objetivos deportivos.
Por Mateo David Buenaño Narváez