

Futbolistas nacidos fuera de Ecuador han decidido representar al país, comprometidos con sus raíces y con la camiseta tricolor.
La selección ecuatoriana ha sabido abrir sus puertas a talentos que, aunque no nacieron en territorio nacional, tienen profundas conexiones familiares con el país. La migración ecuatoriana y sus descendientes han aportado jugadores de calidad.
Uno de los nombres más destacados es Jeremy Sarmiento, delantero nacido en Madrid en 2002, hijo de padres ecuatorianos. Actualmente, Sarmiento juega en el Burnley de Inglaterra, cedido por el Brighton & Hove Albion. A pesar de haber crecido en Europa, decidió representar a Ecuador, debutando en 2021. Desde entonces, ha sido un pilar para la selección, participando en el Mundial de Catar 2022 y las eliminaciones.
Por otro lado, John Yeboah, nacido en 2000 en Hamburgo, de madre ecuatoriana y padre Danés, también ha elegido defender los colores de Ecuador. Formado en el fútbol alemán, Yeboah juega actualmente en el Venezia FC de la liga italiana. Tras representar a Alemania en categorías juveniles, en 2023 decidió unirse a la selección ecuatoriana, destacando por su velocidad y versatilidad en el ataque. Su llegada ha generado grandes expectativas entre los hinchas.
Estos jugadores, con sus raíces y corazón tricolor, muestran que el talento ecuatoriano no conoce fronteras. La ‘Tri’ sigue creciendo y sumando fuerza con futbolistas que representan la diversidad y el compromiso de una nueva generación, lista para dejar su huella en el fútbol mundial. Su historia es un recordatorio de que, sin importar el lugar de nacimiento, la pasión por el país y el deseo de triunfar unen a todos los ecuatorianos.
Por Jaime Tutasi