

El fútbol o el deporte de alta competencia exigen el máximo esfuerzo en sus diferentes niveles, técnico, físico y mental. El jugador de fútbol cómo maneja la presión en resultados negativos o en cotejos especiales como los clásicos, de clasificación o de título. Son situaciones que están en la personalidad del jugador, su carácter, temperamento y en el ejercicio diario para enfrentar los grados de presión en la competencia.
Estos temas tienen importancia en la vida diaria de un jugador o atleta que se prepara para la alta competición, y quizá no hay la profundización en su significación o técnicas para superar estos momentos complicados que vive el atleta o la persona, por tanto es importante contar con un equipo multidisciplinario para desarrollar estas ciencias aplicadas al deporte.
Uno de los grandes jugadores que tuvo el fútbol brasileño, a nivel clubes y de selección que jugo varios mundiales de fútbol, Zico, quien afirmaba que el problema de ser un jugador muy reconocido es que la gente tiene expectativas (deseo del Otro) que uno no puede cumplir y eso es una presión muy difícil de afrontar.
Pero ¿Que es la presión? ¿Dónde está? En principio no es un objeto físico concreto y tangible. No la podemos ver ni la podemos tocar, pero sabemos que existe, condiciona las conductas y el juicio de las personas, está presión puede ser positiva y negativa, de acuerdo a como lo asume el deportista, el ambiente en el que se desarrolla la competencia. La reacción puede ser positiva que enfrentar bien el hecho o puede ser todo la contrario, puede ser expulsado en un cotejo, se desconcentra, pierde la atención, se desmotiva, es decir son varios formas de reacción que tiene el atleta, que si no tiene un autocontrol o dominio su actuación puede afectar.
La presión no solo está presente en el deporte, se encuentra en todos los ámbitos de la vida, un examen, una entrevista laboral, un asalto, un secuestro, un juicio oral, una operación quirúrgica y muchos otros escenarios. Son momentos donde la situación exige una respuesta del sujeto frente a las dificultades que se le presentan y que el actor debe superar.
Es un momento de definición donde la realidad se va a modificar de modo significativo. Es una prueba, un desafío, un reto y al que la persona está convocada de modo ineludible.
Es una tensión psicológica producto de un juego de fuerzas opuestas, dos oponentes en pugna o un actor frente a una dificultad de la realidad, por ejemplo un experto desarmando una bomba o un andinista escalando en la altura con el precipicio debajo.
Frente a la amenaza, el jugador que se presiona siente que su rival se agranda mientras que él se hace cada vez más chiquito e impotente.
La forma en que un jugador puede manejar la presión es otra de las diferencias entre los jugadores comunes y los grandes campeones. Al respecto Geovanny Sion, ex jugador profesional de fútbol recordó que los hinchas del equipo en determinados momentos, gritan, insultan, tiran objetos, es una forma de presionar, en ese momento, el jugador debe mantener la calma, tranquilidad para seguir atento al partido.
También esta una técnica muy importante para estos momentos, la respiración que debe ser trabajada con profundidad en los entrenamientos diarios y quizá con el especialista en psicología deportiva para que el jugador pueda desenvolverse de mejora manera ante estas situaciones que se dan en el campo de juego.
Estas características se establecen de diferentes maneras en algunos caso los jugadores disminuyen su rendimiento frente a la presión, se intimidan, se ponen nerviosos y erráticos, mientras que los segundos se agrandan, aumentan su eficiencia y mantienen la serenidad suficiente para definir los partidos en los momentos más críticos.
Por tanto, es importante contar con un equipo multidisciplinario para llevar adelante este proceso en forma técnica, científica para apagar el fuego de la presión con tareas especializadas y salir adelante de los momentos difíciles que sucede a un jugador, un atleta, un técnico o un árbitro.