La Federación Ecuatoriana de Fútbol, FEF, envió el protocolo que deben ajustarse los equipos de la primera categoría A y B, así como también la Superliga Femenina , los de ascenso no tiene diferencias. Dirigentes del balompié de mujeres se pronunciaron y lo catalogan como “inviable” para esta serie.
Uno de ellos es Édisson Méndez, entrenador de UPS Carneras, señaló que el marco normativo que fue recibido de parte de la FEF trae “cosas imposibles de cumplir”.
Una de ellas es el traslado de las jugadoras a los lugares de entrenamientos. Méndez detalló que el marco normativo señala que el club debe asegurarse el transporte de cada una de las jugadoras.
“Es complicado, no porque no se quiera sino porque hay que mirar las otras actividades que realizan las jugadoras: muchas estudian y otras trabajan. La gran mayoría de futbolistas no vive del fútbol”, acoto.
El punto que más preocupa para Méndez es la toma de pruebas rápidas previo a cada partido. “Allí dice que antes de un cotejo hay que efectuar un ‘testeo’. Nuestra economía es limitada como para hacerlo de esta forma. Son 30 personas que se deberán hacer (la prueba). Y si eso lo ponemos en cifras son 600 dólares cada semana. Si se juegan cuatro partidos por mes, la cantidad aumenta”, recalcó.
Si todo se define de manera favorable la Superliga Femenina se jugará en cuatro grupos, los tres primeros serán de cuatro clubes y el cuarto de cinco. De allí clasificarán los dos primeros de cada serie a los octavos de final.
2020-06-04 15:52:24
Golazo