

En su debut en la Copa del Mundo 2026, un resultado que dejó sabor a poco para los europeos amantes de CR7 y un sabor histórico para los africanos. En el NRG Stadium de Houston, João Neves abrió el marcador con un cabezazo al minuto 6’, asistido por Pedro Neto, pero Yoane Wissa igualó en el descuento del primer tiempo 45’+5 con otro remate aéreo tras centro de Arthur Masuaku.
El equipo de Roberto Martínez dominó la posesión, pero chocó una y otra vez contra una sólida defensa congoleña.

Portugal impuso su juego con alrededor del 65-70% de posesión y mayor volumen de ataques, pero mostró poca efectividad, especialmente Cristiano Ronaldo, quien tuvo una actuación discreta con pocos toques de peligro. RD Congo, con un esquema compacto y contragolpes rápidos, resistió con orden y fue letal en las transiciones. La segunda parte fue de presión portuguesa constante, pero sin la claridad necesaria para romper la muralla liderada por Chancel Mbemba.
En las estadísticas, Portugal generó más remates y controló el balón, con buena precisión en pases, mientras que RD Congo fue más peligroso en ocasiones de gol y mostró gran solidez defensiva. Respecto a las faltas, el árbitro Abdulrahman Al-Jassim amonestó a Bernardo Silva, Nélson Semedo y Tomás Araújo por Portugal, y a Mbemba por RD Congo.
No hubo expulsiones, aunque el partido tuvo intensidad física y varias interrupciones por infracciones tácticas.
Tras este empate, se espera que Portugal reactive su maquinaria ofensiva y mejore su definición para buscar el liderato del Grupo K ante Uzbekistán y Colombia, ya que un tropiezo más podría complicar su camino.
Por su parte, RD Congo celebra un punto de oro en su regreso al Mundial tras 52 años y buscará mantener esa competitividad y solidez para sumar más unidades y soñar con la clasificación a octavos, un logro enorme para el fútbol africano. El Grupo K queda completamente abierto.
Por Darian Castro