

Ecuador cerró su etapa de preparación para el Mundial 2026 con una victoria 3-0 ante Guatemala, un resultado que alimenta la ilusión antes del debut mundialista.
La Tri encontró goles, variantes y confianza en su último ensayo, con tantos de Jordy Caicedo, Nilson Angulo y Pervis Estupiñán, tres nombres que reflejan también la diversidad de recursos que mostró el equipo en ataque. Más allá del marcador, el equipo de Sebastián Beccacece dejó una sensación positiva en el cierre de sus amistosos donde ganó, compitió, sostuvo el control del partido y mostró respuestas en distintas zonas del campo.

La goleada no solo sirvió para cerrar la preparación con grandes sensaciones, sino también para fortalecer el ánimo de una selección que entra en la semana mundialista con señales alentadoras.
El triunfo ante Guatemala completó una recta final favorable para la selección ecuatoriana, que también venía de vencer 2-1 a Arabia Saudita. En ese partido, Jackson Porozo y Anthony Valencia marcaron para la Tri, mientras John Yeboah fue uno de los nombres destacados por su participación directa en las dos jugadas de gol.
Estos encuentros le sirvieron a Beccacece para probar alternativas, dosificar cargas y observar futbolistas que buscan ganarse un lugar importante dentro de la rotación mundialista.
Se destacan varios nombres que aprovecharon sus minutos como Anthony Valencia, Nilson Angulo, Jordy Caicedo y John Yeboah que dejaron fuertes argumentos en ataque, mientras Pervis Estupiñán volvió a aportar desde su jerarquía y llegada ofensiva. Ecuador llega al Mundial con una base reconocible, marcada por su fortaleza defensiva y por jugadores consolidados en la estructura del equipo, pero estos amistosos también demostraron que La Tri también tiene poder en ataque.
Esa era una de las lecturas más importantes de la preparación, porque el equipo no solo necesitaba sostener su orden y solidez, sino también mostrar mayor capacidad para generar peligro y resolver en el área rival. En ese sentido, los últimos amistosos dejaron nombres propios, competencia interna y una sensación de crecimiento ofensivo.
Ahora, la etapa de pruebas terminó. Ecuador deja atrás los amistosos y entra en modo Mundial, con Costa de Marfil como su primer gran desafío en el Grupo E, donde también enfrentará a Curazao y Alemania.
La Tri llega con buenas sensaciones, una plantilla competitiva y una ilusión renovada, pero será en el debut donde deberá empezar a confirmar todo lo que mostró en la preparación. El equipo de Beccacece llega con argumentos para competir, con una base que ya conoce su idea de juego y con alternativas que aparecieron en el momento justo. Sin embargo, el Mundial será otro escenario, con mayor presión, menos margen de error y rivales que exigirán máxima concentración desde el primer minuto. Ya no hay más ensayos, empieza el verdadero examen mundialista.
Por Mateo Buenaño