

Con este triunfo, el equipo obtuvo su segundo título continental en la categoría, luego del logrado en 1993.
José Rafael Escorcia fue el goleador del torneo, consolidándose como una de las grandes figuras del certamen.
En la gran final, disputada en la Cancha CONMEBOL de Luque, Colombia se consagró campeón tras ganar 4-0 a Argentina, logrando así su segundo título continental, luego del primero obtenido en 1993.

Por su parte, en el estadio Ameliano de Villeta, Brasil se quedó con el tercer puesto al vencer 1-0 a Ecuador.
Además, el colombiano José Rafael Escorcia se destacó como goleador del torneo, consolidando su protagonismo en el certamen.
De esta manera, el torneo cerró con actuaciones destacadas que reafirman el talento emergente y el prometedor futuro del fútbol sudamericano.
La Celeste selló su boleto mundialista tras imponerse 3-0 ante Venezuela, en un encuentro en el que marcó diferencias con eficacia en el complemento. Juan Pablo Ganacheff abrió el marcador a los 34’, mientras que Nicolás Scotti (71’) y Thiago Brizuela (73’) sentenciaron el encuentro.
La Roja se impuso y aseguró su clasificación al Mundial Sub17 tras vencer 4-0 a Bolivia.
Los goles del encuentro fueron convertidos por Amaro Rivero (32’), Joaquín Muñoz (45’+1), Baltazar Orostica (52’) e Ignacio Cerda (90’+5), en un partido que el conjunto chileno dominó de principio a fin para sellar su boleto mundialista.