Con el lema: “Juntos por Julián”, el sábado 25 de noviembre de 2023, las “leyendas del fútbol” ecuatoriano, Liga de Quito, El Nacional y Aucas se dieron cita en la liga Solanda 3 para jugar el cuadrangular benéfico que ayudaría a recaudar fondos para afrontar la enfermedad de Julián. Aucas fue el ganador.
El partido comenzó en forma conservadora por parte de Aucas y Nacional. Los Puros Criollos, tenía mayor posesión del balón, pero el Aucas se mostraba más incisivo al momento de atacar. Con pases largos por parte de Edison Montecé, el ídolo quiteño se acercaba peligrosamente a la portería defendida por Daniel Rueda.
Los minutos transcurrían, pero ninguno de los dos conseguía hacerse daño. Así, tras 20 minutos de intensidad en el medio campo y poca aproximación a las áreas, nacionalistas y auquistas, dejaban las lanzas en alto y descansaban un minuto antes de iniciar la segunda parte del cotejo.
El segundo tiempo todo cambió
Con inusitada fuerza el ídolo quiteño tomó cierto dominio del balón y comenzó a presionar a los “puros criollos” para hacerse con el resultado. La presión tuvo un gran efecto. Los volantes de Aucas que aprovecharon un robo de balón en media cancha, pusieron un pase largo que dejó solo a Nelson Espín, quién con la categoría de un “Killer” del área, picó el balón por encima del guardameta, Daniel Rueda, quien tan solo fue un espectador de la genialidad del ariete auquista.
Con el 1 a 0 a favor del equipo oriental, los puros criollos se lanzaron, cual marea roja, sobre la valla defendida por Bolívar Cedeño quien se mostró preparado y seguro para resistir los embates nacionalistas.
Mientras, El Nacional presionaba por conseguir el empate con pases cercanos al área o aproximaciones peligrosas por el carril central, la defensa del Aucas se mostró sólida y contundente al despejar los balones que llovían en su área.
La mesa estaba servida
Edison “el diablo” Montecé sería el encargado de ejecutar la falta. Con una carrera larga y con la potencia de años de experiencia cargada en su pierna diestra, mandó un potente disparo raso que se por el primer poste del portero Rueda.
Aunque todavía quedaba tiempo, el golpe a superar fue demasiado fuerte para los “Puros Criollos”, no consiguieron levantarse de la lona, a pesar de que lo intentaron hasta el último minuto.
Con el pitazo final del juez central, orientales celebraban y nacionalista reconocían el gran esfuerzo en el partido que habían afrontado en benéfico a Julián.
Por Ernesto Salazar