
La llama tricolor (azul, roja y verde) del movimiento paralímpico iluminó el cielo de Tokio durante la ceremonia de apertura de unos Juegos que no cuentan con la participación de deportistas afganos, homenajeados en la gala, pero sí con un equipo de refugiados que abrió un desfile que contó con la presencia de 162 países.
Sin público en el estadio por las estrictas medidas de seguridad para hacer frente a la pandemia de la COVID-19, los pocos asistentes a la ceremonia pudieron disfrutar de una historia desarrollada en un aeropuerto y con las alas de los aviones como protagonistas, como metáfora del impulso que mueve a los deportistas con discapacidad a cosechar éxitos extraordinarios en sus vidas.
La bandera nacional japonesa, que lució durante toda la gala en un lugar privilegiado cerca del pebetero, fue llevada hacia el centro del estadio por seis destacados deportistas paralímpicos (Miki Matheson, Mineho Ozaki Taiyo Imai, Erina Yuguchi, Kaori Icho y Lucha Takumi Asatani) al compás de la melodía de piano de Nobuyuki Tsujii, un joven pianista ciego que ya ha actuado en el Carnegie Hall de Nueva York. Después, Hirari Sato fue la encargada de poner voz al himno japonés.
Ecuador llega a los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020 con ocho deportistas y dos guias. La cita deportiva inicia este martes 24 de agosto del 2021 con la ceremonia de inauguración y culminará el 5 de septiembre.
Kiara Rodríguez y Darwin Castro encabezaron la delegación que desfiló durante la inauguración de esta mañana del martes.
Los Juegos Paralímpicos tienen 23 equipos en competencia. Toda la delegación ecuatoriana participará en paratletismo. Ellos son: Kiara Rodríguez, Roberto Chalá, Anderson Colorado, Damián Carcelén, Poleth Méndes, Anais Méndes, Jordi Congo y Darwin Castro. Los guias que los acompañan son Diego Arévalo y Sebastián Rosero.
Hay un cuencano en la delegación, Darwin Castro, que competirá en 1.500 metros y 5.000 metros. Esta es su segunda participación en Juegos Paralímpicos, ya estuvo antes en Río 2016.