

El domingo 7 de septiembre Puertas de Sol hizo historia al clasificar por primera vez al final del torneo MASTER 40, tras ganar en la semifinal a La Pulida por penales 2-1, luego de un empate 2-2.
El encuentro estuvo cargado de intensidad, emoción y controversias arbitrales ocasionando un gran malestar entre jugadores e hinchada.
El primer tiempo, La Pulida tomó ventaja con un gol de Daniel Rosales, quien supo aprovechar una jugada clave. Sin embargo durante el primer tiempo la imparcialidad del árbitro fue cuestionada, ya que las acciones tomadas encendieron los ánimos en la cancha como en las gradas, generando disgustos, así concluyó el primer tiempo con 1-0 a favor de La Pulida.
En la segunda mitad, ambos equipos realizaron cambios para reforzar a sus equipos y tener un mayor control en la cancha. Sin embargo, Darwin Tamayo sorprendió al concretar un gol para Puertas de Sol. Cuando todo parecía estar bien, apareció Daniel Rosales para devolver la ventaja a su equipo, La Pulida. Y cuando el partido estaba por finalizar con la victoría de La Pulida, nuevamente apareció Darwin Tamayo, en los minutos finales para anotar el 2-2, este resultado llevó a los equipos a penales.
Este resultado no fue celebrado por jugadores ni hinchas, quienes se quejaron y mostraron su molestia con el árbitro, por no respetar el tiempo tanto de la primera como de la segunda parte. Esto encendió aún más los ánimos y dejó un ambiente de inconformidad para los equipos.
Durante los penales, Puertas de Sol fueron los que ganaron con las anotaciones de Alejandro Padilla y Manuel Cotera, venciendo 2-1 a La Pulida, coronándose como los ganadores en este partido y listos para la final.
Fue un partido lleno de emociones y gritos incondicionales desde las gradas, por parte de la hinchada a sus equipos, pero también lo que marcó en el partido fue la controversia con el árbitro, que dejó un sabor agridulce en esta semifinal.
Realizado por: Jenny Morocho