

Por: Marcela Jaguaco En un partido lleno de emociones, Albos y Criollos disputaron el título de la Supercopa Ecuador, en juego estaba el primer trofeo del 2025. Con un espectacular marco en el estadio Gonzalo Pozo Ripalda y tras un intenso 0-0 en los 90 minutos, Liga de Quito venció por penales a El Nacional (5-4) y se coronó campeón de la Supercopa Ecuador.
El encuentro tuvo una incidencia clave que cambió los planes desde el arranque: la expulsión de Rommel Cabezas, dejando a El Nacional con un hombre menos. Sobre el final, también vio la tarjeta roja Édison Caicedo. Desde ese momento, las estrategias se modificaron drásticamente: el Rey de Copas asumió el protagonismo en busca del gol, mientras que el Bi-Tri se replegó para resistir el encuentro.
Los graderíos vibraban con el aliento de ambas hinchadas, que llenaron el estadio en el sur de Quito para apoyar a sus equipos. A pesar de varias aproximaciones de ambos equipos tanto en el primer tiempo como en la segunda mitad, incluyendo un gol de Alex Arce que fue anulado por una ajustada posición adelantada, los dirigidos por el “Turco” Asad lograron sostener el empate y llevar la definición a los penales.
En la tanda decisiva, la experiencia y calidad de Alexander Domínguez marcaron la diferencia. El arquero albo se vistió de héroe al detener el penal ejecutado por Charles Vélez, dándole a Liga de Quito la ventaja necesaria para quedarse con el título. Con un 5-4 en la serie, los Albos levantaron el trofeo y arrancaron el año con una nueva conquista para sus vitrinas.