

Por Marisol Grijalva Después de la derrota 1-0 ante Orense en el estadio Atahualpa, los jugadores de El Nacional alzaron la voz sobre la complicada situación que atraviesan por la falta de pago de sus salarios. En las últimas horas el presidente de Nacional Marco Pazos anunció que la taquilla de la semifinal con Mushuc Runa se repartirá entre los jugadores.
Con cuatro o cinco meses de sueldos adeudados y seis en el caso del cuerpo técnico, el equipo se presentó en la sala de prensa para hacer pública su exigencia a la dirigencia del club. “Nosotros en lo futbolístico hemos dado más de lo que estamos recibiendo; la dirigencia debe dar la cara”, reclamó el jugador Jonathan Borja, denunciando los repetidos incumplimientos de promesas de pago.
La crisis financiera del club afecta directamente a los jugadores, quienes enfrentan dificultades para cubrir sus gastos básicos. “Hay compañeros que no tienen dinero ni para los pasajes del autobús para ir a entrenar”, relató Borja, quien también mencionó el caso de un compañero con una esposa enferma de cáncer que no puede pagar su tratamiento.
En señal de protesta, la plantilla no entrenó el viernes ni concentró el sábado anterior al partido contra Orense, generando incertidumbre sobre la disposición de los jugadores para futuros encuentros.
A pesar de encontrarse a un paso de la final de la Copa Ecuador, tras ganar el primer partido ante Mushuc Runa 2-1, los jugadores expresaron que no tienen cabeza para concentrarse en lo deportivo hasta que se resuelvan sus problemas salariales.
En un esfuerzo por obtener respaldo, han apelado a las Fuerzas Armadas, institución de origen del club, así como a la LigaPro y la Federación Ecuatoriana de Fútbol, soluciones esperando que permitan retomar la normalidad.
La entidad, encabezada por Marco Pazos, comprometió la taquilla del partido de vuelta contra Mushuc Runa como alternativa para cubrir parte de la deuda, pero aclaró que el problema financiero es una herencia de directivas anteriores. Mientras los jugadores esperan un primer pago antes del 30 de octubre, dejaron claro que, de no cumplirse el compromiso, no se presentarán al encuentro decisivo por la Copa Ecuador, en el que el cuadro criollo busca asegurar su pase a la final.