

Una pelea entre jugadores dejó en segundo plano la victoria de Ecuador sobre Argentina en Guayaquil.
Lo que debía ser un amistoso preparatorio entre las selecciones Sub-16 de Ecuador y Argentina terminó en una pelea. El resultado quedó opacado por la violencia entre los jugadores.
El partido amistoso entre las selecciones Sub-16 de Ecuador y Argentina, disputado el domingo 29 de septiembre en Guayaquil, terminó en un escándalo. Ecuador ganó 1-0 con un gol de Justin Lerma, pero el resultado pasó a un segundo plano cuando una trifulca entre los futbolistas estalló al finalizar el encuentro.
En redes sociales se difundieron videos donde se observa cómo la situación se descontroló rápidamente. Jugadores de ambos equipos intercambiaron patadas y puñetazos mientras el cuerpo técnico trataba, sin éxito, de contenerlos. Un jugador ecuatoriano incluso corrió con el banderín del córner hacia la pelea, exacerbando la situación.
La intervención de las fuerzas del orden evitó que el incidente pasara a mayores, aunque el caos ya estaba desatado. Este encuentro servirá como preparación para el Sudamericano Sub-16, que se jugará en Bolivia desde el 4 de octubre.
Lo que debía ser una jornada de preparación se convirtió en un incidente que pone en duda la disciplina de ambas selecciones juveniles.