Realizado por: Camila Lincango
Este viernes 26 de julio se inauguraron los Juegos Olímpicos de París 2024 con una ceremonia que marcó un hito en la historia de los Juegos. Por primera vez, la inauguración no se llevó a cabo en un estadio, sino en el emblemático río Sena, en pleno centro de la ciudad.
Miles de aficionados se congregaron a lo largo de las orillas del Sena para presenciar el desfile de las delegaciones, cada una a bordo de una embarcación distinta. Estas embarcaciones, equipadas con cámaras, permitieron a los telespectadores e internautas seguir de cerca a los atletas mientras navegaban por el río.
La delegación de Grecia, tradicionalmente la primera en desfilar, abrió el recorrido junto con los atletas refugiados, simbolizando el espíritu olímpico de unidad y paz. La ceremonia de apertura contó con la participación de grandes artistas como la estadounidense Lady Gaga y la franco-maliense Aya Nakamura, quienes ofrecieron interpretaciones que llenaron de emoción el evento.
Las primeras delegaciones latinoamericanas en aparecer fueron las de Argentina, Bolivia, Brasil y Chile, seguidas de cerca por los atletas ecuatorianos. La delegación de Ecuador compartió una de las 92 embarcaciones designadas con los equipos de Eritrea y Emiratos Árabes Unidos. Neisi Dajomes, destacada levantadora de pesas, y Julio Mendoza, campeón Panamericano de ecuestre, tuvieron el honor de ser los abanderados de Ecuador. Dajomes encabezó el desfile, ondeando la bandera nacional entre los aplausos del público presente a lo largo del río.
Los atletas fueron recibidos con bebidas y snacks saludables para el breve viaje inaugural. En total, el equipo ecuatoriano está compuesto por 40 atletas que competirán en diversas disciplinas desde el 27 de julio hasta el cierre de los juegos el 11 de agosto.
Para los cientos de miles de espectadores que se congregaron a orillas del Sena, se instalaron ochenta pantallas gigantes y altavoces estratégicamente colocados, asegurando que todos pudieran disfrutar del espectáculo.
La innovadora ceremonia de apertura de París 2024 no solo rompió con la tradición, sino que también estableció un nuevo estándar para los futuros Juegos Olímpicos, combinando la belleza de la ciudad con la celebración del deporte y la fraternidad mundial.