

Autor: Ernesto Salazar
Después de un complejo torneo, Franco FC y Real Zaragoza, ambos viejos conocidos de su liga barrial, terminaron por definir el título al mejor equipo de Calderón.

FEDELIC celebró la fiesta del fútbol con intensidad y tenacidad. Foto: Ernesto Salazar
El primer tiempo fue todo para Franco FC que desde los primeros cinco minutos dio un golpe sobre la mesa al meter el primer gol del cotejo. El dominio del Franco FC fue abrumador, los ataques llegaban cual lluvia torrencial y desarticulaban a la defensa rival. El marcador pudo acrecentarse en cualquier momento, pero, la falta de efectividad de los delanteros del Franco en conjunto con la buena actuación del portero del Zaragoza, mantuvo el 1 a 0.
Las esperanzas del Real Zaragoza por terminar el primer capítulo del encuentro cayendo por solo un gol se vinieron abajo en los últimos cinco minutos. Un ataque por izquierda permitió a los delanteros del Franco traspasar la defensa del Real Zaragoza, que sucumbió cual castillo de naipes, y con un remate certero mandaron a guardar el balón al fondo de las mallas. El 2 a 0 sentenciaba la primera parte a favor del Franco.
El complemento fue una sorpresa para los espectadores y el Franco FC, pues el Real Zaragoza reinició el partido con el deseo de “matar o morir”. No habían pasado ni cinco minutos cuando el Zaragoza lanzó su primer zarpazo en el partido. Un contraataque que halló a la defensa del Franco mal parada le permitió al Zaragoza acortar distancias en el marcador. El gol envalentonó a los jugadores del Zaragoza que, por un tramo del partido, sometieron al Franco.
Las llegadas del Zaragoza se triplicaron con respecto al primer tiempo y cada ocasión que generaban parecía que el empate estaba a punto de caer. Sin embargo, el buen despliegue defensivo del Franco en conjunto con tres atajadas milagrosas del portero, evitaron que el marcador se moviera. El apoteósico momento del Real Zaragoza, donde parecía que todo lo que tocaban sus delanteros se volvía oro, se hundió en el río gélido de la realidad. Un descuido defensivo permitió que el Franco anotara el tercer tanto.

Franco FC congregó a su hinchada gracias a la victoria. Foto: Ernesto Salazar
El 3 a 1 golpeó a los jugadores del Zaragoza que, queriendo volver a achicar distancias, dejaron inmensos huecos en su defensa que el Franco FC no dudó en aprovechar. El cuarto gol del Franco llegaría a falta de diez minutos para que culmine el encuentro cuando parecía que el Zaragoza retomaba su mejor momento. Fue lapidario. El marcador no se movió más y Franco FC cantó el alirón de Campeón de campeones.
El Real Zaragoza se llevó la medalla de plata con el sabor agridulce que te produce el estar tan cerca de tu objetivo, pero a la vez tan lejos para alcanzarlo. El podio lo cerró el club Los Elegidos quienes se llevaron una distinción más.
Byron Rosero, de Los Elegidos, se consagró con la bota de oro gracias a sus 14 entonaciones del grito sagrado que llevaron a su equipo hasta el tercer lugar.