Con un el cien por ciento de efectividad en la definición por penales, CV Motors se consagró Campeón de Campeones de microfútbol en su casa, en el tiempo reglamentario empataron 4-4 y en los penales 5-4; torneo organizado por la Unión de Ligas Independientes.
La cancha de la Liga Solanda 3 se convirtió en el teatro donde CV Motors de la localidad, disputó con el Borussia de Liga Amistad el título de Campeón de Campeones. Tras la presentación del trofeo, acompañado de unas palabras del presidente de la UDLI, Franco Cabrera, los 18 jugadores se dieron la mano y mostraron respeto ante su contrincante. Una vez terminada la fase ceremonial el juez central del partido daría comienzo al cotejo. 
Desde el minuto dos la emoción invadió las gradas de la hinchada cuando, tras un tiro libre mal despejado, el “10” del Borussia, Víctor Ponce, introducía el balón en el fondo de la red. ¿La respuesta del CV Motors? un minuto más tarde, y con una jugada calcada al primer gol del Borussia, el Motors después de una serie de rebotes en el área, consigue el empate por medio su “9” Andrés VillacÍs.
Borussia se mostró más acertado al momento de definir la jugado y consiguió, con pocos avances, ponerse al frente del marcador en dos ocasiones.
A los 19 minutos, con un potente disparo de fuera del área, el “9” del Borussia, David Zapata, embocaba el balón en el fondo del arco por el palo derecho del portero. CV Motors intentó reaccionar con varios remates, el portero del Borussia, Bryan Granizo, se mostró imbatible.
A los 29 minutos Maicol Loor con un derechazo infernal desde el costado zurdo de la cancha conseguío el grito sagrado por tercera vez. El balón voló hacia el primer palo del portero Basantes (Motors), que no pudo hacer nada para evitar la caída de su arco.
El partido parecía definido hasta que, cuatro minutos después, el “8” Paúl Villacis (Motors) aprovechaba un tiro libre para descontar en el marcador. El disparo, raso, potente, certero, estuvo a punto de romper las redes defendidas por Bryan Granizo. Así terminaría la primera parte de esta final de infarto.
A los siete minutos del segundo tiempo, Víctor Ponce emularía a Zidane y con una volea de ensueño mandaría un centro Maicol Loor al fondo de las redes. Cuando todo parecía perdido para CV Motors, el ingreso de Diego Parreño (portero) y Jefferson Basantes (volante) terminó por cambiar la cara al partido.
El primero ofreció seguridad bajo los tres palos, el segundo se encargó de manejar los hilos del medio campo y llevó a su equipo a que consiga una remontada épica. Al igual que en una noche mágica de Champions, Motors dio un paso al frente y a los 22 minutos del complemento un mal despeje del portero del Borussia fue aprovechado por Andrés Villacis que, a placer, ponía el 3 a 4 en el marcador.
Con más corazón que estrategia, el Motors se volcó sobre el área contraria y, a 10 minutos para finalizar el cotejo, consiguió el 4 a 4 con un bombazo de fuera del área de Nixon Navarrete. Pero el Motors no cejaría en sus intentos de llevarse la final en el tiempo reglamentario. Sin embargo, un extenuado Borussia sacó fuerzas de la flaqueza y con heroica defensa consiguió mantener el marcador en tablas hasta el final del cotejo, casi celebrando la culminación del partido y el comienzo de la definición por penales.
En el mano a mano portero contra jugador, el guardameta Diego Parreño fue la figura de la definición. Con una atajada al comienzo de la tanda de penales, infundió la seguridad necesaria en sus compañeros para que acierten 5 de 5 penales y se consagren campeones del torneo Campeón de Campeones, engrandeciendo a su liga y a su barrio que conseguía por segunda vez consecutiva hacerse de la máxima presea del futbol barrial quiteño.
Por Ernesto Ruíz