El descenso de El Nacional a la primera B del fútbol ecuatoriano invita a la reflexión para encontrar las causas que lo llevo a esta situación, la crisis institucional que vive al momento. Tres aspectos que son parte de este árbol que se ha desojado cada día: la económica, lo deportivo, la administración y la socio-cultural que no responden a una verdadera entidad del balompié.
Esta crisis viene desde hace diez años atrás cuando el gobierno de turno metió la mano en el deporte y cambio las normativas, uno de los efectos fue que los miembros de las Fuerzas Armadas no tienen la obligación de aportar como socios al club, es voluntario, por tanto la directiva estaba en la obligación y la responsabilidad de buscar o encontrar las alternativas para solventar este vacío.
Los presidentes de turno que fueron designados desde las Fuerzas Armadas y desde el área civil no han tenido el conocimiento, la capacidad y la experticia para buscar un modelo de gestión que contribuya a solventar la falta de recursos económicos, deportivos, etc. El dirigir una institución, no solamente es establecer tres o cuatro ideas para realizar la gestión, sino aplicar una planificación macro para desarrollar las acciones en bien de la entidad; la misma debe estar contemplada con programas, planes, proyectos y actividades o acciones para enfrentar las necesidades y cumplir con los objetivos de la institución.
Para puntualizar con ejemplos, la actual administración ha cometido una serie de errores, la crisis de valores, esto es, la falta de palabra, no se cumplió con los jugadores; la perdida de los puntos en una etapa importante en el fútbol ecuatoriano, sentenció la situación del club, la cual requería de la tranquilidad y la motivación para salir de la situación deportiva de ese momento; falta de gestión; la imposición de jugadores a los técnicos, es decir la injerencia de campos y la falta de respeto a los profesionales del área, son los males que sumaron a la crisis.
Además, la falta de planificación, los directivos nunca hablaron de esta herramienta tan importante en el mundo empresarial e institucional que permite guiar y cumplir con los objetivos, en base a una realidad y un diagnóstico que le permita enfrentar la situación del club a nivel: deportivo, económico y socio-cultural.
Los grandes equipos como Barcelona, Real Madrid, Manchester United, etc., tienen un modelo de gestión para actuar en todos los niveles y en situaciones difíciles, pero en El Nacional, no se actuaron con esta herramienta y si la tuvieron nunca se ha puesto en práctica para dar solución la crisis.
Hay que hacer un verdadero estudio de investigación, para que la medicina no sea peor que la enfermedad, según un refrán popular, porque durante las administraciones solo se han dado medidas parches que no han dado solución al verdadero problema de la entidad para que goce de buena salud en corto mediano y largo plazo.
El Nacional requiere de una intervención profesional para dar los cambios profundos en toda su estructura, que no haya acciones de remiendo para calmar la enfermedad, sino una verdadera intervención para cambiar todo, desde la dirigencia hasta el técnico de las formativas, si es el caso.
La institución requiere de una administración con valores educativos, humanos, deportivos, sociales. Una economía sólida sin parches, una planificación real y no solo ideas del presidente que duran unas semanas y luego se diluyen con el tiempo, porque no tiene las fortalezas para enfrentar la situación de la institución.
Nacional es un equipo con historia y tradición, integrado por jugadores ecuatorianos que requieren de una institución sólida para vencer estos problemas y recuperar el espacio en el fútbol ecuatoriano, así la hinchada vuelva con la alegría para disfrutar grandes jornadas como las que vivió en su momento, el Bi Tricampeonato.
2020-12-22 19:00:35