El ciclista ecuatoriano, Richard Carapaz, está en el grupo de élite que suma posibilidades para estar en el pódium. Tendrá rivales de lujo como: Tadej Pogacar, Primoz Roglic entre otros, este es el cuaderno de apuntes que resalta la prensa internacional previo al inicio del Tour de Francia.
La carrera más importante del ciclismo, aquella a la que sólo los mejores tienen derecho acudir y que es la vitrina más determinante para cualquier corredor, ha distado notoriamente de esas descripciones mitológicas en los últimos años.
La edición de 2021 se presenta como la más clara para revertir ese conservatismo, reivindicando al Tour con la verdadera esencia del ciclismo, aquella de heroísmo e intrepidez, impulsada por la nueva camada que por su propia naturaleza y ciertas necesidades, muy probablemente le brindará esa cucharada picante de la que ha carecido el certamen en la era moderna.
Tadej Pogacar. El esloveno tiene dos perspectivas, una sobre cómo el resto de candidatos girarán en torno a él (tácticamente hablando) y la otra acerca de lo que quiera hacer. El diseño estratégico de INEOS y Jumbo basados en cómo eliminar a ‘Pogi’. Conscientes de que se debe exprimir al máximo la debilidad del bloque que rodea al vigente campeón para ampliar chances de batirlo, emplearán propuestas muy agresivas con tal de hallar su flaqueza en ese campo colectivo, puesto que en el individual, con su inagotable motor, esta joya hallará más comodidades para salir vencedor.
Pogacar quien reúne los condimentos necesarios para ser catalogado de tal forma, puesto que al buscar a un rutero versátil, con un rendimiento sobresaliente en su camino de aproximación y casi indomable en las competencias a las que ha asistido, es su nombre el que aparece primero en esa lista de requerimientos.
Siguiente punto, la actitud de Primoz Roglic y Richard Carapaz. Partiendo de la misma premisa planteada antes, de la obligación de sacudir el avispero para que la victoria esté a un cercano alcance, es acertado confiar en que ambos sacarán a relucir a flor de piel sus comportamientos compuestos por altas dosis de adrenalina y riesgo.
Del esloveno aparenta sonar un poco fuera de contexto por su historial reciente marcado por un estilo calculador en el que se le aprecia en acción en el último kilómetro, pese a que lo atinado es acotar que eso cambiará.
Para el ecuatoriano la deducción es más sencilla y obvia. Un escalador top, súper atacante y ambicioso que dispone de la mejor escuadra de la cita para coronar a lo grande. Con trazado en el que los 58 km de crono lo marginan, poseerá causas de gran valor para sacar rédito del terreno montañoso ofrecido en esta 107º y jugar al todo o nada allí para entregarle a su nación su primera conquista de la prestigiosa competición francesa.
Su visible función establecida por INEOS, consiste en romper a los mejores mediante las aceleraciones ya sea para beneficiarse él mismo o hacerle la vida más fácil a su otra baza, Geraint Thomas, a quien le es más afable el trayecto. Es ‘Richie’ la pieza elemental de ese rompecabezas, ya que a cargo de él correrá la misión de hacer más vistosos los métodos deportivos de su equipo. Indispensable para que los planes británicos se materialicen y para que el espectador goce de esas atractivas propuestas que llevan prometiendo Brailsford y compañía todo el año.
Mathieu van der Poel y Julian Alaphilippe. Esencial para el Tour en sí la aparición de estos dos independientemente de si influyan o no en la porfía por la corona. No incluyo a Wout van Aert, por el hecho de estar supeditado a las órdenes de Primoz Roglic, estando más limitado a proponer o involucrarse en propuestas fuera de serie patrocinadas por sus escollos de primera línea.
No son muchos los parciales de media montaña y por consiguiente neerlandés y francés buscarán ser contundentes en cada una de esas chances que se les presenten. Como Van der Poel seguramente no culmine las tres semanas -pensando en su meta olímpica-, las ideas de dosificar para aguantar 21 días y evitar un derroche energético al inicio quedan atrás. Si la figura del Alpecin quiere un día maniobrar fuera de cualquier lógica, nada lo va a detener, él simplemente procederá. Y por pura jerarquía, va a estar ‘Loulou’ secundándolo en miras de la conquista, e incluso, proponiendo por propia iniciativa de lejos para evadir una resolución cara a cara contra polifacético Mathieu.
Estos diamantes pueden ser una alternativa válida para ser vehículo de descuento de unos y eliminación de otros. La relevancia para el espectáculo de asumir ese carácter ultrajante, desde lo ciclístico.
Ellos son capaces de originar escenarios caóticos, que alguno arranque de lejos y que se marchen con Carapaz, Roglic o Pogacar, o mejor aún, que uno de esos tres esté aislado y en dificultad y no conteste a la ofensiva como sí hicieron sus adversarios.
Se plasma en la mente de la fanaticada una imagen hermosa esa de explosión que tanto se ansía ver y que sea liderada por alguien que ni siquiera esté interesado en ganar la clasificación final.
Sí, hay una luz muy fuerte para contemplar un Tour ofensivo. Todo está dado, ciclistas ofensivos, con necesidad, un marco en el que anversos reservistas no serán óptimos para la gloria, sino donde la valentía predominará e inclinará la balanza en favor de algún atleta, ya sea esloveno, ecuatoriano o británico, pero especialmente en beneficio del aficionado, para apreciar en su retina la verdadera esencia del ciclismo, perdida en el último tiempo, aunque con una resurrección viable posiblemente a ratificar en suelo galo.
Cuadro de élite
Richard Carapaz, Primoz Roglic, Tadej Pogacar, Rigoberto Urán, Geraint Thomas, Miguel Ángel López, Nairo Quintana, Richie Porte, Julian Alaphilippe, Enric Mas, David Gaudu, Esteban Chaves, Wilco Kelderman, Michael Woods
Ciclismo Internacional
VIDEO: Richard Carapaz muestra su camino al Tour: https://t.co/Vp1jkvDa99 #TDF2021 pic.twitter.com/byOOQZ3LsD
— Ciclismo Internacional (@CiclismoInter) June 23, 2021
