La ciudad crece, la modernidad abre nuevas realidades, el consumo, la tecnología, la diversión, etc. El campo natural de la ciudad deja de producir los productos más importantes, las personas cambian de hábitos, el cemento aflora más que los campos verdes. En San Juan de Turubamba, al sur de Quito, vive estas experiencias. La fuerza de la práctica del fútbol cambia la rutina en los habitantes, desde mayo del 2006 se forma la organización deportiva.
La donación de un espacio verde de los dueños de la hacienda que funcionaba en el sector permitió la creación del campo deportivo y de la liga deportiva barrial. Jorge Toapanta, actual presidente de la Liga San Juan de Turubamba, recuerdó que el escenario deportivo se fue construyendo en base a mingas con participación de los moradores que incentivados por jugar su deporte favorito entregaron varias horas para fundar la cancha y jugar al fútbol.
Seis equipos son parte de este inicio. El fomento de la práctica deportiva y recreativa en el sector: San Juan, Inter, Santa Ana, Everton, son los que todavía se organizan y corren tras un balón. El juego de fin de semana es parte de la convivencia de los habitantes, tiempo para distraerse, confraternizar, alentar, sonreír con la victoria y la derrota, son las motivaciones especiales que se viven los sábados y domingos en San Juan.
El fútbol como deporte no queda ahí, permite asumir otras responsabilidades para los organizadores, quienes direccionan y gestionan para mejorar su habitad, es decir, la infraestructura, mejorar los servicios, esto es, la construcción de la sede social, los servicios básicos, esto sin apoyo de instituciones o autoridades seccionales. Siempre con aporte de los clubes a través de sus jugadores y dirigentes, 25 cts., es la cuota para mejorar el campo deportivo.
El escenario se utiliza los 12 meses del año, para que jueguen, niños, damas y varones en varias categorías. Cerca de mil jugadores forman parte de la liga que no está afiliada a ninguna matriz, según el presidente por varias razones: la parte económica, jugadores que juegan en otras ligas, no contar con la legalización, y la toma de decisiones de los equipos filiales a la liga.
El fútbol es el imán para integrar y desplazar a los colectivos, es armonía, pero también genera valores en la persona, en el jugador, dirigente, autoridad o familia que se disciplinan para practicar su deporte favorito u organizarse para mejorar su entorno social y económico, contribuyendo a la sana distracción del fin de semana o su tiempo libre.
2017-06-26 15:07:40

0 comentarios