Richard Carapaz de origen humilde, con muchas necesidades pero con un corazón y espíritu de gladiador va superandose en el ciclismo, su pasión. La Playa, en Carchi, y en las carreteras de su provincia aprendió a chiclear ante climas adversos durante su juventud. En el Giro de Italia está poniendo en práctica estas experiencias para alcanzar sus metas.
Pedro Rodríguez “El Águila de Oro”, otro grande del ciclismo nacional, calificó de grande a su coterráneo, por sus virtudes de deportista y de persona. La tradición, la referencia del ciclismo del vecino país de Colombia influyen para practicar este deporte, y quizá la dificultad para trasládanos de nuestra localidad a otros sitios buscamos la forma de transportarnos; la bicicleta es el medio para ir de un lugar a otro”, son aspectos que influyen.
Un vez más se demuestra que deportistas de origen humilde demuestran sus capacidades y valores para salir adelante, dando una bofetada a las autoridades de turno que están en el deber de apoyar, pero que nunca llegan con un granito de arena a lugar de escasos recursos económicos, que viven en extrema pobreza para apoyar a talentos como el de Richard Carapaz.
Jorge Montenegro, quien dirige la escuela de ciclismo formada por Carapaz. “A los chicos les dijo que había que luchar y también que ellos podrían ganar en sus competencias. Y ahora lo demuestra con sus acciones”, detalló Montenegro. Pedro Rodríguez, otro de los históricos ciclistas, elogió el trabajo de su coterráneo. Pidió el apoyo para los ciclistas. (El Comercio)
Era sólo cuestión de tiempo. En 2017 se empezó a hablar cada vez más de este joven corredor que había desembarcado en el Movistar Team. Las referencias eran impresionantes. Un escalador de los de siempre pero que venía desde un país donde no suelen salir grandes estrellas a nivel mundial. Pero algún día tenía que suceder y Carapaz ya es un hecho. El corredor demostró el año pasado, en su primera temporada completa con la escuadra telefónica, el porque de su fichaje. Fue cuarto en la Vuelta a Castilla y León, segundo en la Ruta del Sur y 36º en la Vuelta a España, su primera gran vuelta con apenas 24 años. Una progresión que esta temporada debía empezar a confirmarse. Y así ha sido.
Unzué y el resto de directores del equipo español lo tienen desde hace tiempo entre algodones. Saben que es la última gran joya del equipo y quiere ir poco a poco, paso a paso. A fuego lento, como se hacen los grandes campeones. Pero parece que el ciclista tiene tanto talento que todo hace que suceda deprisa. Como hoy en el último puerto del día, donde demostró un gran estado de forma que ya dejó patente en la pasada Vuelta a Asturias, donde se llevó la general. Antes, en la París-Niza, terminó en 11º lugar y poco después fue 3º en la Semana Coppi e Bartali. Números que sirven para confirmar que lo de hoy no fue, ni mucho menos, casualidad. Carapaz llevaba meses avisando y hoy por fin alzó la voz a nivel mundial para estrenarse en una gran vuelta y en su primer Giro de Italia para convertirse en el primer ecuatoriano en toda la historia que gana en una Grande.
2018-05-14 13:57:16
