Las organizaciones deportivas barriales y parroquiales cumplen su rol, organizar la actividad deportiva. Pero están lejos de construir una gestión con intereses comunes. Ejemplo, hace unos días las matrices de Quito hicieron público su descontento con las autoridades de gobierno, Ministerio del Deporte, que son excluidas y discriminadas, mientras Fedenaligas entregaba placas de reconocimiento a la autoridad.
Las matrices del Distrito Metropolitano de Quito, en un comunicado dice: “El dialogo ha sido ineficiente por parte del gobierno” pero la Federación Nacional de Ligas entrega placas de reconocimiento al ministro del deporte, la pregunta es, ¿Qué pasa con las entidades de este sector?, mientras unos critican otros felicitan. 
La dirigencia oro y grana mira con preocupación la realidad en la que se desenvuelve este accionar de los principales dirigentes. ¿Cuál es la verdadera situación? La Federación Nacional frente a sus filiales, de igual manera, Fedebyp ante sus mandantes.
Qué está pasando en Pichincha con el accionar administrativo, deportivo, económico y de representación a nivel local y nacional.
Frente a estas posiciones, no sería mejor que las gestiones o acciones se las haga en unidad para alcanzar mejores resultados. La pandemia, la crisis económica, social, política, que vivimos está afectando, se ha perdido el horizonte de la lucha para beneficio común, en otros momentos los principales dirigentes de Fedenaligas luchaban para que sus filiales sean tratadas como merecen, dialogando y tomando medidas en forma unida y que beneficie a la estructura nacional. Al momento son islotes en medio de la gran isla que navega por si solo sin rumbo, a la suerte o a la buena de Dios.
Sin duda hay un corto circuito en las relaciones entre los entes o directivos por falta de dialogo o comunicación. El accionar institucional es débil solo se gestiona para intereses propios, es decir de organización o de institucionalidad, dejando a un lado lo general, a la mayoría, esto es: clubes, ligas y matrices.
En el caso particular de Pichincha no hay actividad, la economía es crítica; la dirigencia parece que se ha olvidado de la autogestión para encontrar los financiamientos y participar a nivel provincial y nacional.
Otro ejemplo que fundamento este criterio. El presidente de Fedenaligas ha solicitado un espacio a Fedebyp para informar sobre la situación que atraviesa la organización pero hasta ahora no hay respuesta, la situación que atraviesa la organización deportiva comunitaria es difícil; están cerca pero al mismo tiempo lejos de cumplir con los beneficios colectivos y quizá muchos se contenta con tan poco.
Las filiales en Pichincha realizan sus deberes como el caso de Quito, Pedro Moncayo, Cayambe, Rumiñahui y Mejía, mientras la matriz provincial está limitada, la situación está cuesta arriba y sin resultados con división de criterios y acciones que no conducen a buen puerto.
Por Edison Ramírez T.
