
Con este histórico triunfo en Arlington, España rompe definitivamente la paternidad francesa en fases eliminatorias de mundiales y reafirma su estatus como la selección más en forma de la actualidad.
La Roja dominó de principio a fin en Dallas, anuló por completo a Kylian Mbappé y selló su boleto para disputar la gran final de la Copa del Mundo tras 16 años de espera.

En una noche mágica en el AT&T Stadium (Estadio Dallas), la Selección Española de Fútbol clasificó a la gran final de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 tras derrotar con una solvencia implacable por 2-0 a su similar de Francia. Con un planteamiento táctico perfecto del estratega Luis de la Fuente, los ibéricos borraron de la cancha a la delantera liderada por Kylian Mbappé y jugarán el partido definitivo el próximo 19 de julio por segunda vez en su historia.
Francia acusó el golpe de inmediato. Sin ideas en el mediocampo y con un Mbappé completamente desconectado gracias al impecable trabajo de Marc Cucurella y Aymeric Laporte, el conjunto dirigido por Didier Deschamps fue incapaz de generar peligro real sobre la portería de Unai Simón durante todo el primer tiempo.
Al minuto 21, la joven joya del Barcelona anticipó a Lucas Digne dentro del área, forzando una falta penal incontestable. El encargado de ejecutar la pena máxima fue Mikel Oyarzabal, quien con gran frialdad engañó por completo al guardameta Mike Maignan al minuto 22 para abrir el marcador.
En la segunda mitad, la dinámica no cambió. Mientras Francia buscaba reaccionar con desesperación apelando a las individualidades de Ousmane Dembélé, España mantuvo la cabeza fría.
Al minuto 58 llegó la estocada final. El lateral derecho Pedro Porro se sumó al ataque con decisión, se adentró en el área tras una gran combinación colectiva y sacó un potente disparo que batió por segunda ocasión la valla francesa. Con el 2-0 en el marcador, el estadio se encendió con los «olés» de la afición española, que ya se sentía en la gran cita.