

Con el asfalto catalán como testigo del arranque de la edición 113 de la Grande Boucle, el ciclismo latinoamericano ha vuelto a acaparar las portadas mundiales. En el centro de las miradas, con el dorsal de líder del EF Education-EasyPost, se encuentra el campeón olímpico ecuatoriano Richard Carapaz, quien ha firmado un inicio sumamente sólido y estratégico en las dos primeras jornadas de competencia en suelo español.
Tras el vertiginoso estreno del sábado 4 de julio con una contrarreloj por equipos (CRE) en Barcelona, y la electrizante segunda etapa en línea disputada este domingo entre Tarragona y Barcelona (168.5 km), el carchense ya enseña los dientes.
Carapaz dio un golpe de autoridad en las rampas del emblemático Castillo de Montjuïc, logrando escalar 16 posiciones para instalarse de lleno en la casilla 19 de la clasificación general, a 1 minuto y 43 segundos del maillot amarillo defensivo, el danés Jonas Vingegaard.

Montjuïc: Terreno de ataque y declaración de intenciones
El libreto del EF Education-EasyPost para este Tour es claro: agresividad pura, buscar triunfos parciales y apuntar al maillot de puntos rojos de la montaña. Esta postura quedó en evidencia en los últimos kilómetros de la etapa dominical.
En el ascenso definitivo a Montjuïc, la ‘Locomotora’ no se escondió y lanzó un furioso demarraje que sacudió al pelotón de favoritos. Aunque el imponente tren del UAE Team Emirates terminó por neutralizar su aventura para preparar la histórica victoria del joven mexicano Isaac del Toro, Carapaz cruzó la meta en la 14ª posición, a escasos 7 segundos del ganador.
«Me parece una aspiración muy sensata la de Richard; al sacarse de encima la presión de la clasificación general frente a colosos como Pogacar o Vingegaard, tiene las piernas y la libertad total para meterse en fugas y destrozar la montaña», señalaron analistas técnicos locales tras el cierre de la jornada.
Además, el ecuatoriano sumó su primer punto en los puertos puntuables, colocándose provisionalmente en la séptima casilla de la clasificación de la montaña, la corona que ya conquistó con orgullo en 2024.
Los Pirineos dictarán sentencia temprana
El Tour de Francia no da tregua. La caravana abandona Cataluña para adentrarse este lunes 6 de julio en la tercera etapa, la primera gran prueba de fuego de alta montaña.
Serán 195,9 kilómetros entre Granollers y la estación de esquí de Les Angles, un trazado rompepiernas con un desnivel positivo acumulado de 3.850 metros que marcará el ingreso oficial a los imponentes Pirineos.
Se trata del escenario predilecto para el nacido en El Carmelo, un terreno indomable donde la ‘Locomotora’ buscará vestirse de gala y regalarle una alegría monumental a los millones de ecuatorianos que empujan sus pedales a la distancia.