

Fue una noche cargada de dramatismo, lluvia y emociones desbordadas, la Selección de México derrotó 2-0 a su similar de Ecuador en el mítico Estadio Azteca. Con este resultado correspondiente a los dieciseisavos de final, el combinado azteca selló su boleto a la ronda de octavos, cortando de raíz el sueño mundialista de La Tri.
Retraso por tormenta y un arranque voraz
El pitazo inicial tuvo que postergarse una hora debido a una fuerte tormenta eléctrica que azotó la capital mexicana. Sin embargo, la espera no mermó el ímpetu de los locales. Desde el arranque, los dirigidos por Javier Aguirre impusieron condiciones con una propuesta agresiva.

Ecuador intentó responder e incluso estuvo a punto de abrir el marcador al minuto 18, cuando un remate sutil de John Yeboah impactó en la base del poste derecho defendido por Raúl Rangel. No obstante, la contundencia jugaría del lado tricolor… pero del lado mexicano.
Golpes certeros en la primera mitad
La paridad se rompió al minuto 22. Roberto Alvarado filtró un gran balón al espacio para Julián Quiñones, quien picó en posición correcta desde su propio campo y sacó un disparo potentísimo inalcanzable para Hernán Galíndez, desatando la locura en las tribunas.
Sin dar tiempo a la asimilación del golpe, México estiró la ventaja al minuto 31. Tras un titubeo en la salida defensiva de Joel Ordóñez, Quiñones asistió de gran forma a Raúl Jiménez, quien dentro del área definió con un derechazo cruzado y letal para poner el 2-0 definitivo antes del descanso.
Frustración ecuatoriana y un cierre accidentado
En la parte complementaria, el estratega de Ecuador, Sebastián Beccacece, recompuso sus líneas abandonando la zaga de tres centrales para buscar mayor volumen de juego ofensivo. A pesar de adueñarse de la posesión del esférico durante varios tramos y generar aproximaciones por medio de Yeboah y Gonzalo Plata, Ecuador careció de claridad en el último tercio.
La zaga mexicana, liderada de forma impecable por César Montes y Johan Vásquez, apagó cualquier incendio de peligro y mantuvo su portería imbatida por cuarto encuentro consecutivo en la competición.
La desesperación se apoderó del conjunto sudamericano en el tiempo de descuento (90+5′). El defensor central Piero Hincapié vio la tarjeta roja directa luego de que el VAR revisara una conducta antideportiva (taparse la boca para lanzar insultos) en un altercado con el delantero mexicano Santiago Giménez.
El destino del Tri
Con el silbatazo final, México no solo festeja el pase a los octavos de final, sino el haber mantenido un paso perfecto y sólido en su Copa del Mundo. El «Tri» volverá a saltar a la cancha del Estadio Azteca el próximo domingo 5 de julio, donde buscará seguir haciendo historia enfrentando al ganador de la llave entre Inglaterra y la República Democrática del Congo.
Para Ecuador, queda el sabor amargo de una eliminación temprana pero con una base joven que promete dar batalla de cara al futuro.