
Con una actuación estelar de su portero y un contragolpe letal, la “AKD” barrial venció 3-1 a un Fluminense que peleó hasta el último aliento.
¡Qué locura se vivió este 7 de febrero, señores! El Estadio Atahualpa no era un escenario cualquiera; estaba a reventar, pintado de colores y con las hinchadas dejando la garganta en cada jugada. Se jugaba la gran final de la Liga Barrial Llano Grande y el ambiente estaba encendido.
Desde el pitazo inicial, el Deportivo Quito salió a “comerse” la cancha. Con un fútbol ordenado y punzante, se adelantaron en el marcador rápidamente. Antes de que los equipos se fueran al descanso, la “Academia” ya ganaba 2-0, dejando a la hinchada del “Flu” con el corazón en la mano.
Pero en la etapa complementaria, el Fluminense sacó la casta de guerrero. Se volcaron al ataque, buscando por aire y por tierra, pero se encontraron con una muralla: Christopher Cedeño. ¡Qué arquerazo! El “24” del Deportivo Quito sacó pelotas que ya se coreaban como gol, convirtiéndose en la figura del encuentro.
Ya en el último cuarto de hora, el suspenso subió de tono. El “Flu” logró el descuento y puso el 2-1. El Atahualpa era un manojo de nervios, la hinchada azulgrana sufría y Fluminense se mandó con todo por el empate. Sin embargo, en el pecado estuvo la penitencia; en un descuido defensivo, el Deportivo Quito armó un contragolpe de manual, liquidó el pleito con el 3-1 definitivo y desató la fiesta total en las gradas.
¡Felicidades al Deportivo Quito, digno campeón de Llano Grande!…..