

El barrio, Colinas del Valle vivió su jornada más esperada con la final entre Bohemians (verdiceleste) y Family FC (rojiblanco), un duelo que paralizó al vecindario y decantó el título para el conjunto rojiblanco que, tras 110 minutos y una dramática tanda de penales, cantó el alirón una vez más.
El primer tiempo estuvo marcado por la rigidez en ambas escuadras. Con la intención de cometer la menor cantidad de errores posibles, los conjuntos olvidaron el ataque y generaron pocas ocasiones de peligro. La primera parte terminó 0 x 0 en el marcador.
El complemento empezaría con otra tónica. Un tiro libre desde la derecha ejecutado por Christian Bravo (Bohemians), fue directo a la escuadra contraria batiendo al portero y elevando el 1 a 0 en el marcador. Family, aunque golpeado por el gol, no retrocedió y atacó con más peligro. Al minuto 16, Andrade (Family) quedó solo tras un mortal contraataque y fusiló al portero con un remate cruzado, fue el 1 a 1 en el marcador. Con el empate en el electrónico ambos equipos volvieron a cerrarse y evitaron los fallos hasta el silbatazo final.
El encuentro se iba a los alargues. A los 6 minutos del tiempo extra, Rodríguez (Family) recibe un pase directo a la cabeza y con un potente “testazo” mandó el balón de izquierda a derecha y puso el 2 a 1. Con la ventaja en el marcador, los rojiblancos cerraron filas y se dedicaron a contraatacar a un Bohemians que no supo aprovechar las ocasiones que creaban. Al minuto 12 del complemento de la prórroga, Troya (Bohemians) recibió el balón solo y remató a placer sin complicaciones. Fue el 2 a 2 y el partido se definiría en la tanda de penales.
En la definición de los 9 pasos, Family se mostró más acertado de cara a portería y se llevó el campeonato con un 4 por 1 en la final.
La medalla de bronce de la liga se la llevó, Toluca que, en el partido anterior, ganó por 4 tanto a 1 a Borussia.
El goleador del torneo fue Darwin Anchundia de Family FC que se llevó la bota de oro por sus 23 anotaciones.
Por Ernesto Salazar