

Este martes 2 de diciembre, en el Estadio Parque Viera, ubicado en Montevideo, Uruguay, se vivió un encuentro cargado de emoción entre dos grandes equipos que forman parte de la Liga de Naciones Femenina de la Conmebol.
Desde el primer minuto, Uruguay y Ecuador saltaron al campo con la intención clara de abrir el marcador, regalando un primer tiempo lleno de fuerza, intensidad y búsqueda constante del gol. Aunque ninguno logró concretar; Ecuador dejó ver su personalidad futbolística: dominio del balón, juego ordenado y la sensación latente de que, para la segunda parte, aumentaría el ritmo y podrían cambiar el rumbo del partido, cerrando los espacios que Uruguay no había aprovechado en sus intentos de ataque.
En medio de ese primer capítulo del juego, Liceth Suárez brilló con su talento. Su dominio, su manera de jugar y su actitud ofensiva la hicieron destacar dentro de un equipo ecuatoriano que además, terminó está primera parte sin ninguna amonestación, reflejando su disciplina y precisión.
Ya en el segundo tiempo, la emoción se encendió una vez más. Barahona, la jugadora número 21 de Ecuador, tuvo un acercamiento peligroso que estremeció el palo del arco rival, obligando a ambos equipos a subir la intensidad. Y cuando el reloj marcó el minuto 67, un nuevo cabezazo de Barahona volvió a repetir la historia. La respuesta no tardó: al minuto 71, Pilar González, de Uruguay, sacó un remate que, en apenas segundos, generó una tensión enorme al rozar lo que pudo ser el primer gol del partido.
En el arco celeste, Agustina Sánchez, la guardameta se convirtió en una figura determinante. Su actuación impecable impidió que Ecuador pudiera concretar sus oportunidades, siendo clave para sostener a su equipo en los momentos de mayor presión.
Aun así, se sintió cómo Ecuador fue creciendo de menos a más durante esta segunda parte, mostrando un juego más firme, más decidido y más presente en cada rincón de la cancha.
En los minutos finales, el encuentro tomó un respiro. Ecuador consiguió varios tiros de esquina consecutivos, haciendo creer que algo grande podía pasar, pero el ritmo volvió a estabilizarse y ambos equipos retomaron el juego de lado a lado. Finalmente, al minuto 89 llegó la primera amonestación para Ecuador, recibida por la jugadora número 13, Charcopa, cerrando así un partido que terminó con un empate, pero lleno de momentos que mantuvieron viva la emoción hasta el último instante.
Elaborado por Macarena Mencias