

El sol apenas comenzaba a calentar las canchas del sur de Quito, y ya se sentía el ambiente festivo. Las gradas vibraban con bombos, banderas y cornetas. Era una jornada decisiva en la Liga San Fernando de Guamaní, donde se disputaban las finales en distintas categorías. Chasqui Deportivo estuvo ahí, testigo de una mañana cargada de emociones, y muchos goles.
La jornada inicio con la final femenina entre Celaya y Titanes, y desde el pitazo inicial, Titanes demostró que no había llegado hasta ahí por casualidad. Con una ofensiva arrolladora, Yasu Logacho, Anabel Lidioma, Alison Poveda y Mayerli Calderón se encargaron de encaminar la goleada. El equipo supo tocar, presionar y definir con contundencia.
Pese al esfuerzo de Celaya, que encontró en Rocío Tipanluiza a su figura más destacada con dos goles, el marcador final fue un rotundo 6 a 2. Titanes se quedó con la corona y desató la alegría en su hinchada.
Luego vino el turno de Chelsea y Flamengo regalaron un espectáculo de alto voltaje, con nada menos que nueve goles en 90 minutos de juego. Chelsea fue el dominador absoluto: Federico Orozco encendió la fiesta con el primer tanto, seguido por Bolívar Goyes, quien no solo sumó goles, sino también un hat-trick en el segundo tiempo.
Julio Yuqui y Daniel Delgado también dejaron su huella en el marcador. Flamengo luchó con garra, empujado por los dos goles de Marco Bonilla, pero la resistencia no fue suficiente. El pitazo final selló un 7 a 2 y coronó a Chelsea como campeón en la categoría Máster.
La final de Primera fue una montaña rusa de emociones. Ciclón, con historia y títulos a cuestas, parecía imponer su jerarquía. Robert Zambrano y Antonio García pusieron el 2 a 0 en el primer tiempo. Pero el fútbol, ese que no entiende de lógicas, tenía una historia diferente para escribir.
Un autogol justo antes del descanso le dio vida a París, que salió al complemento con el alma encendida. Al minuto 25, Yánez empató el partido y el sueño empezaba a parecer real. Entonces apareció Emilio García, como héroe inesperado, para dar vuelta al marcador. Al final, los jugadores de París se fundieron en abrazos y lágrimas. Por fin eran campeones.
La cereza del pastel llegó con la gran final de la máxima categoría: Zaragoza frente a Titanes S.C.. Apenas rodaba el balón cuando Saimon González, el goleador del torneo, rompió el arco rival. Minutos después, Carlos Polo marcó un golazo que dedicó con emoción a su esposa que falleció hace poco.
Antes del descanso, Saimon volvió a aparecer con un tiro libre letal. El 3 a 0 parecía sentenciar todo, pero Zaragoza no estaba listo para rendirse. En la segunda mitad, Marco Constante y Jeison Campaña descontaron, metiendo presión y esperanza en su hinchada. El empate estaba a un gol de distancia.
Pero nuevamente, Saimon González, figura absoluta del encuentro, marcó el 4 a 2. Zaragoza empujaba con el corazón en la mano, pero en los minutos finales, un penal convertido por Kléver Guamán cerró el telón con un 5 a 2 definitivo. Titanes celebró con su hinchada, que nunca dejó de alentar.
La Liga San Fernando vivió una jornada inolvidable, donde cada categoría nos dejó historias, goles y emociones que confirman por qué el fútbol barrial sigue siendo el alma de los barrios. Porque aquí, entre gritos, sudor y sueños, también se forjan campeones.
20/5/2025
Redacción: Marcela Jaguaco