

Autor: Zulmira Peñafiel

Cada plantilla demuestra su talento además de mantener el juego limpio dentro y fuera de cancha. Foto: Gustavo Gómez
El Parque Inglés, al norte de Quito, se llenó de emoción y espíritu barrial durante una vibrante jornada de fútbol. Desde las primeras horas del día, una multitud se reunió para presenciar tres emocionantes partidos, mientras el ambiente se complementa con la alegría de las familias y los hinchas que animaban a sus equipos. Las gradas se convirtieron en un espacio de encuentro y celebración, con los asistentes disfrutando no solo del fútbol, sino también de la convivencia y la energía que caracteriza a este tipo de eventos.
El primer encuentro entre Homero Sport y Banco de la Vivienda fue un verdadero espectáculo de goles. Alejandro Mora fue la estrella indiscutible del partido, Otros goleadores fueron Diego Ramírez con dos tantos. Aunque el resultado fue adverso, Homero Sport no se rindió, dejando un marcador de 9-1
Durante el segundo partido Politécnico dominó desde el inicio a Atlas, con una defensa impenetrable liderada por César Parra y Vinicio Sandoval. Iván Salazar se destacó en el ataque, marcando el gol inicial y desatando la euforia entre sus seguidores. Aunque Atlas luchó por igualar el marcador, Politécnico aumentó su ventaja con goles de Santiago Conde y Hugo Mosquera, sellando un 3- 0 a su favor. Sin importar el esfuerzo de Atlas, el portero Diego Quinteros no pudo evitar la derrota.
El último encuentro de la mañana fue protagonizado por LDU 70 y Aerotécnico, en un partido cargado de tensión. Wilson Guerrero abrió el marcador con un remate certero, seguido por un gol de Mario Arango y otro de Edison Morales, quien entró en la segunda mitad y selló la victoria. Aunque Aerotécnico intentó generar oportunidades, la defensa de Liga 70 mantuvo su arco intacto. El partido fue muy disputado, con tarjetas amarillas para ambos equipos debido a varias infracciones, 3-0. triunfó Liga y sigue liderando la tabla de ubicaciones.
La mañana fue un verdadero festival de fútbol y cultura, con familias enteras disfrutando no solo del espectáculo deportivo, sino también de la comida típica y el ambiente alegre que solo el fútbol barrial puede ofrecer. Los gritos de los hinchas, las sonrisas de los niños corriendo por el parque y el aroma de la comida típica crearon un ambiente único e inolvidable.