

Autor: Kevin Picuasi
La talentosa ciclista ecuatoriana del equipo LIV Toscana dejó una huella imborrable en el duro terreno antioqueño al finalizar en la codiciada tercera casilla. En medio de una competencia feroz que mantuvo a todos al borde de sus asientos, la carrera se convirtió en un verdadero campo de batalla a lo largo de las cinco etapas. Estefanía demostró su tenacidad, alcanzando al grupo principal a solo tres segundos de la líder en momentos cruciales, mostrando que estaba lista para darlo todo. La emoción se elevó aún más al ver a las damas compitiendo junto a los hombres de la categoría D, intensificando la adrenalina en cada vuelta.
La corredora ecuatoriana deslumbró al público al conquistar una impresionante tercera posición, dejando a todos boquiabiertos con su valentía y destreza. A pesar de la feroz competencia, su espíritu indomable brilló en cada kilómetro recorrido. En el podio, la local Leydi Sánchez, del equipo Hidráulica de Oriente, se llevó la gloria con un asombroso tiempo de 6 horas, 21 minutos y 19 segundos, seguida de cerca por Sonia Iriarte, del equipo Dog Rock Burguer.
Sin embargo, no todo fue fácil. Una desafortunada falla mecánica en la tercera jornada hizo que perdiera 1 minuto y 13 segundos valiosos. “Fueron minutos que pesaban como plomo, porque la pelea en el podio estaba muy reñida”, reveló Estefanía. Pero nuestra heroína no se dejó vencer; se recuperó en el cuarto día, cruzando la meta en un impresionante segundo lugar y descontando la desventaja acumulada.
La etapa final, una contrarreloj de 9 kilómetros, puso a prueba sus límites. Sin el equipo aerodinámico necesario, Estefanía luchó con todas sus fuerzas para mantener su posición, y así logró defender el tercer puesto en el podio.
“Fue una experiencia única y maravillosa; aprendí a correr en pelotones grandes y a altas velocidades, algo que no estoy acostumbrada a hacer en Ecuador”, afirmó con orgullo.
Al final, Estefanía dedicó su logro a todos quienes hicieron posible su participación, agradeciendo especialmente a su equipo LIV Toscana, a Dios, a su familia, a su novio y a su entrenador Edwin Telenchana, cuyo apoyo incondicional la impulsa a perseguir sus sueños.