

Autora: Alicia Montoya
Durante la tarde del viernes 16 de agosto, la afición deportiva vivió un encuentro con las campeonas olímpicas Glenda Morejón y Lucía “La Tigra” Yépez; junto a las atletas Mary Granja y Nicole Caicedo, quienes participaron en París en 200 & 400 metros. Las medallistas compartieron hitos de su trayectoria en el conversatorio realizado en el Quicentro Norte de la ciudad de Quito.
Al evento acudieron Mary Granja y Nicole Caicedo, dos atletas que participaron también en París 2024 en 200 y 400 metros. Forman parte del equipo auspiciado por Nike Running, y fueron reconocidas por la marca ante el público por su trabajo previo y durante los Olímpicos. Al finalizar el conversatorio, Martín Sánchez, representante de Nike Ecuador; entregó a las cuatro deportistas, estatuillas representativas de la diosa griega alada de la victoria (Niké). Para Sánchez:
“Ellas son el ejemplo, las voces de la marca. Buscamos brindar herramientas para que las y los deportistas tengan el mejor desempeño. Queremos que las atletas nos hagan emocionar y llorar por tener al Ecuador en la cima del mundo; y ellas lo lograron.” – Sánchez

Para Morejón, su pilar siempre es su familia porque siempre creyeron en ella. Foto: Alicia Montoya
Gracias a imágenes de archivo, que evocaron la nostalgia de Morejón y Yépez, la afición deportiva conoció de primera mano cómo vivieron su carrera las dos medallistas. Glenda, por ejemplo, enfatizó su convicción del deporte como una oportunidad para superarse en la vida. Animó al público para apoyar a niños, niñas y jóvenes en sus anhelos de buscar un deporte que despierte su pasión. El público empatizó con su alegría por llevar una nueva medalla para Ecuador, ahora dentro de una de las mejores atletas olímpicas de su disciplina.
“Todo pasa cuando tiene que pasar. Yo siempre me enfoco en que todos tenemos que trabajar esa parte (mental y emocional): porque si no estamos bien en nuestro interior, nada está bien.” – Morejón
Compartió con el público que, al inicio de su carrera pensó no ser tan buena en marcha; hasta que comenzó a ver los frutos de su esfuerzo y se dijo a sí misma: “sí, yo nací para esto”. De esa manera, también conectó su experiencia con uno de los ámbitos más importantes para ella: la salud mental. Revivió su participación en los Juegos Olímpicos Tokio 2020 (+1), donde tuvo que retirarse por el agotamiento, e incluyó en su relato que no estaba bien mental y emocionalmente debido a una lesión por la que tuvo un mes de para; además de otras afecciones médicas físicas que no tenían diagnóstico hasta ese momento.
“Mi familia es un pilar porque siempre han creído en mi. Mi hermano me decía que todo está en la mente, que lo que nos diferencia de las potencias es la mentalidad que tenemos.” – Morejón

“La Tigra” se prepara impulsándose a sí misma y su disciplina. Foto: Alicia Montoya
Para Morejón, volver a unos Juegos Olímpicos fue una experiencia renovadora. Durante sus entrenamientos, también tenía charlas con su psicólogo, con quien recordaba el camino que la llevó a París. Enfocó la emoción que sintió durante los 20 km, además de la presión que tuvo que sobrellevar en la carrera combinada; donde ya tenían dos tarjetas de advertencia, y ella no podía arriesgarse a tener ninguna amonestación más porque podía costarles la medalla de plata a ella y su dupla Daniel Pintado. Concentró su energía en mantener la técnica apropiada para no desesperarse, para ella eso fue fundamental para la victoria.
Mientras tanto, para La Tigra, la emoción era palpable y su alegría contagiaba al público, que reía con ella de las bromas y anécdotas. Yépez agradeció a su familia por apoyarla en sus sueños; se refirió a que su entrenador es como su padre, y le agradeció por las cinco medallas que tiene hasta ahora en su palmarés.
Su historia comenzó siendo pequeña, cuando se tomaba como reto personal el “no puedes”. Contó cómo peleaba siempre, siendo una niña muy inquieta, se enfrentaba a otros niños de su edad; en ocasiones mayores, y buscaba ganarles. Sea que ganase o perdiese, aprendía de ellos, analizaba sus movimientos o la técnica que usaba; precisamente para mejorar la propia. Confesó que visualiza mucho sus sueños, los dibuja o los cuenta a sus seres cercanos, así los pone sobre la tierra y se permite trabajar por ello. Asimismo, dejó en claro que confía mucho en ella misma, en su proceso y su técnica; por eso ella se automotiva previo a cada competencia para ingresar tranquila a cada pelea y dar lo mejor.
En medio de las historias que recordó gracias a imágenes de su pasado, se refirió a su disciplina. Enmarcó muchas de sus victorias en la dedicación que tuvo pese a las derrotas o las lesiones. Asombró al público cuando mencionó una técnica ancestral aplicada en un torneo en Guatemala, donde tuvo que colocar clara de huevo en su pómulo partido; situación que le permitió recuperarse un poco y estar lista para el día de la final, donde llevaba el pronóstico en contra pero su garra y combatividad le merecieron la victoria.
“Así pierda o gane, siempre disfruto, porque yo digo que si amas el deporte debes disfrutar cada paso y cada proceso. Como le dije a mi entrenador “algún día le voy a la japonesa”, me voy a preparar muy duro y, como digo “hasta las torres más grandes caen”” – Yépez
Yépez contó que, el apodo de “La Tigra” llegó gracias a su entrenador, con quien reflexionaron acerca de su manera de atacar a las rivales e intentar derribarlas, como si estuviese a la caza de su presa. Con ese apodo, la conocen dentro y fuera del ring. Animó además a más niñas y mujeres a integrarse a los deportes de contacto, a no tener miedo de los comentarios o incluso de los rivales varones. Dijo al público que no importa si no tienes una musculatura marcada, o si no sientes fuerza, todo eso se construye; pero a través de disciplina y entrega. Expresó que, debido a la falta de más rivales femeninas, muchas ocasiones entrenó contra varones y buscó ganarles de cualquier manera; eso forjó mucho de su carácter así como moldeó su fuerza, paciencia y resiliencia.

Para Morejón y Yépez, es importante ser referentes para la juventud, porque sienten que ellos y ellas son quienes podrán traer aun más alegrías y conseguir más oportunidades de superación. Foto: Alicia Montoya
“Siento que ahora va a haber más apoyo, va a haber más mujeres y niñas entrenando. Porque el deporte no solo es para hombres. El deporte te permite conocer amistades, te cambia la vida. Cuando viene un niño o niña y me dice: “voy a ser como tú”, siempre le digo: “no, tú vas a ser mejor que yo”, eso gracias a disciplina y esfuerzo.” – Yépez
Como sorpresa a las medallistas, Nike organizó dos videos recopilatorios de saludos y mensajes de sus seres queridos dentro y fuera del núcleo familiar. Glenda Morejón se emocionó junto al público hasta las lágrimas, cuando escuchó a niños y niñas decirle cómo la admiraban o cómo veían en ella un referente para conseguir sus sueños. Lucía sonreía con cada mensaje, expresando satisfacción por tener una familia grande que ahora vive junto a ella la emoción de la victoria.