

Autora: Alicia Montoya
Cada 7 de marzo, desde 2019, Ecuador celebra el Día del Fútbol Femenino, un espacio para reconocer el camino que se abren diariamente jugadoras y directivas dentro de la cancha del balompié. Diferentes entidades reconocen la labor de las mujeres en el deporte, especialmente el fútbol. Por ese motivo, la Federación Ecuatoriana de Fútbol, máximo ente regulador de este deporte en el país, creó el espacio “Más que fútbol, Fútbol Femenino” donde varios actores compartieron sus experiencias desde la parte dirigencial de las plantillas femeninas, además de apuntar hacia el papel de los medios de comunicación en relación al deporte femenino.
Ana Rueda, DT de U Católica y Asistente Técnica de La Tri, abrió la palestra del día compartiendo los aprendizajes obtenidos tras años de esfuerzo en un mundo donde mayoritariamente se encuentran hombres. Sus objetivos fueron claros desde su inicio: dar lo mejor de sí misma ante cualquier reto que se le imponga y levantar su voz sin miedo, confiando en que su preparación le permitiría llegar lejos. Por eso, para ella, no existen las cosas imposibles ni dentro o fuera de cancha.
Rueda entró a la cancha en 1998 como jugadora de fútbol colegial, y mantuvo su pasión jugando de forma amateur en 2003. Después, saltó a la parte organizativa como Ayudante de Director Técnico en 2003, y cumplió su meta de dirigir a un equipo en 2013. Desde ese momento, su impulso por formar tanto a varones como mujeres solo aumentó.
En medio de sus consejos para las mujeres que sueñan con estar frente a un equipo, destacó la importancia de tener una carrera complementaria a los cursos de preparación que ofrecen las entidades reguladoras del fútbol. Para Ana, la educación es fundamental para toda persona que quiera vivir del deporte porque en algún momento debe salir de cancha y tener una base para sobrevivir. Además, instó a las entrenadoras que trabajen desde las bases, iniciando con niños y niñas, porque es en estos semilleros donde adquieren paciencia, creatividad e incluso energía y más conocimientos aplicables a las selecciones juveniles o mayores.
El punto económico se vuelve fundamental, en un país donde las mujeres aun luchan por tener contratos con los clubes deportivos. Siendo que, hasta 2020, los sueldos de las jugadoras de fútbol eran casi inexistentes, así como sus accesos laborales.
En medio de este contraste, el DT de La Tri femenina, Eduardo Moscoso, entró en la palestra. Su conocimiento como preparador físico, asistente técnico hasta Director Técnico, le permitieron explicar cómo fue su inicio en el fútbol mixto y cómo vio de primera mano la evolución del fútbol femenino nacional junto a la DT Vanessa Arauz. Moscoso manifestó que, desde su punto de vista, al entrenar a mujeres se dio cuenta de la brecha que existía hace unos años, cuando preguntando desde cuándo jugaban sus seleccionados, en su mayoría varones, respondían que desde la infancia; mientras que las mujeres contestaban que en su adolescencia.
Esta realidad cambió con el impulso de organizaciones gubernamentales, clubes independientes y jugadoras apasionadas que formaron las primeras escuelas formativas enfocadas a atraer a más niñas al fútbol. Es ahí que cambian las respuestas y es más común ver cómo cientos de niñas se unen a los clubes y empiezan en el fútbol mixto.
Una parte para reflexionar, llegó a cargo de Lola Valladares, Especialista del programa ONU Mujeres, quien habló sobre las políticas de impulso al fútbol femenino tanto internacional como nacionalmente. Valladares mostró cifras recopiladas por este organismo, que reflejan cómo solo un 24.17% de mujeres encuestadas cursan un tercer nivel educativo o tienen un título de tercer nivel. Esta situación pone de manifiesto las otras actividades económicas que mantienen estas mujeres dado que no pueden vivir del deporte y su nivel educativo no les permite buscar trabajos fijos que cumplan con las normativas y les garanticen sus derechos.
Como recomendación desde ONU: tener a más mujeres en cargos de liderazgo enriquece el desarrollo deportivo porque abre las puertas a más enfoques y perspectivas de cada juego, partido e interrelación. Además, las jugadoras aprenden habilidades como líderes y se vuelven referentes para más niñas y mujeres. Para Valladares, las lecciones sobre superar obstáculos y defender sus derechos, se aprenden independientemente del género; sin embargo, en caso de las jugadoras es algo más notable porque los contextos internacionales lamentablemente las excluyen de varios territorios.
La Superliga femenina: el torneo que impulsa el fútbol femenino a nivel profesional
Un punto importante fue tratado en la voz de Erika Aguilar, Directora de Competiciones, quien informó que el formato de la Superliga femenina 2025 tiene algunos cambios, sobre todo en fechas, debido a que Ecuador acogerá la Copa América Femenina este año.
Aguilar mantuvo que los doce equipos conocidos disputarán la corona de esta competición nacional en un formato “todos contra todos” durante la primera fase, que comenzará este 8 de marzo. Después, los 4 equipos principales en la tabla entrarán a semifinales en una segunda fase y, finalmente, tendremos las finales de ida y vuelta para conocer a las campeonas del 2025.
Entre los temas relacionados con la superliga femenina, Aguilar manifestó que es uno de los torneos que permite fomentar no solo la participación de más equipos y llamar más mujeres a practicar este deporte. Sino que permite ampliar la gama de hinchas que disfrutan del fútbol femenino. Gracias a las transmisiones de los partidos, así como la difusión en redes y la apertura a medios que deseen cubrir los eventos; la FEF espera que cada vez más personas acudan a los estadios así como en el deporte masculino.